Padres y docentes ya destacan el rol de las escuelas de jornada completa

Mayor retención de alumnos, más articulación de contenido y el entusiasmo de padres, docentes, directivos y talleristas es con lo que se encontró el equipo técnico del Consejo General de Educación (CGE) que, a dos semanas del comienzo de la doble jornada en las 11 escuelas que iniciaron la implementación de las Escuelas Nina, recorrió instituciones escolares del departamento Federación.

Fue para asesorar a docentes y directivos, y relevar las principales necesidades de materiales, herramientas e infraestructura.

Un equipo del CGE, conformado por las directoras de Educación Primaria, Educación de Gestión Privada, Planeamiento Educativo, y técnicos de las áreas que se desarrollan en los talleres de los contra turnos, realizaron un primer recorrido por cuatro de estas escuelas para apoyar el trabajo de docentes y directivos y realizar un relevamiento de las principales necesidades de materiales, herramientas e infraestructura de las instituciones escolares.

En este primer recorrido se visitaron las escuelas Nº 6 “Gral. José de San Martín” y la Nº 75 “2 de Abril” de Concordia, y la Nº 41 “Gral. José de San Martín” y la Nº 73 “Hermana Imelda” de Chajarí.

Los primeros días

Durante las cuatro visitas, fue constante la apreciación “estos primeros días fueron de muchas expectativas para los alumnos y sus papás”, en todas las escuelas se habló de la “ansiedad” de los niños por las horas de talleres en contra turno, situación completamente novedosa para ellos.

La directora de la escuela N° 6 General San Martín de Concordia, Marta Beatriz Samper, comentó: “Vemos que la asistencia de los chicos es constante, antes en días de lluvia no venían y ahora tenemos una asistencia casi perfecta. Los padres nos dicen que los chicos a las 20.30 quieren comer y acostarse para ir al otro día a la escuela, incluso hay mamás que se vienen a las 7.30 de la mañana porque sus hijos se quieren venir en cuanto se levantan aunque las clases empiecen a las 9”, acotó.

Otra directora, Leticia Loureiro de la escuela N° 75 “2 de abril” de Concordia, contó que “para ellos los dos turnos representan todo un cambio, hay más chicos en la escuela y nuevo personal docente, se adaptaron rápido a la modalidad y se los ve muy entusiasmados con los talleres donde desarrollan muchísima creatividad”. Destacó que “los primeros días los papás venían a ver cómo estaban los chicos y a traerles cambios de ropa, comida o jugo dos o tres veces en el día, pero de a poco vieron que en la escuela tienen todo y están contenidos”.

En tanto, la directora de la escuela N° 41 de Chajarí, Nora Labriola, expresó: “Los papás nos dicen que los chicos cambiaron mucho en la casa, llegan cansados y quieren continuar con tareas que les interesan mucho de los talleres, ya no salen tanto a la calle”.

Por su parte, la directora de la escuela N° 73 Hermana Imelda, Fabiana Cardozo Iduarte, destacó que “este proyecto de las escuelas Nina es todo un desafío para nosotros. Más allá de los pocos días que llevamos de implementación del proyecto, se ve el compromiso y la convicción de los docentes que lo ven como un proyecto muy necesario para el barrio”.

Resultados inmediatos

Otra constante en las visitas fue el relevamiento de resultados realizado por directivos, docentes y talleristas a pesar de los pocos días de comenzada la nueva modalidad. “Si bien todavía no podemos evaluar los alcances, con los docentes vemos con mucha alegría como han disminuido en pocos días los problemas de disciplina, los chicos practican, juegan y hablan en los recreos sobre lo que aprenden en teatro, en inglés y en danza”, dijo una de las directoras de Concordia. “Además, los papás están contentos porque los niños regresan contentos y se acercan más a la escuela”, acotó.

La directora de la escuela N° 6 comentó que el contexto barrial de la escuela es vulnerable y que los chicos, 210 y creciendo desde la implementación de la doble jornada, llegan generalmente muy vapuleados por la calle y muchas veces se los subestima. “Nosotros en esta escuela estamos convencidos de que los problemas de disciplina son porque no sabemos aplicar estrategias de enseñanza”, de allí que se destaque el cambio con la introducción de las nuevas actividades propuestas en la doble jornada.

La escuela N° 41 de Chajarí que pertenece a la gestión privada, también está situada en un barrio periférico y vulnerable de la ciudad, su directora expresó: “Gracias a los talleres estamos viendo frutos en alumnos que presentaban algunas dificultades de escritura, lectura o conducta, socializan más con sus compañeros y se enganchan con más actividades que los seducen”.

En la escuela N° 73 Hermana Imelda de Chajarí, los docentes expresaron: “Hoy es el segundo día de lluvia desde que empezamos con las 8 horas y la verdad que fue sorprendente como han asistido a las escuela, antes directamente no venían, algunos alumnos vinieron solo a la tarde para no perderse los talleres”.

Los talleres

Los talleres de las escuelas Nina son desarrollados por docentes que no pertenecen a las áreas curriculares, son aquellos que han ganado con la presentación del proyecto de su área. “Los talleristas nuevos oxigenan nuestra mirada. Se trata de jóvenes que pertenecen al barrio y que tienen especial interés en esta comunidad, además comparten los códigos de los chicos y han logrado en pocos días llegar a los grupos casi sin dificultades”, subrayó una de las directoras.

Hay talleres de acompañamiento al estudio, deportes, lengua extranjera, teatro, artes plásticas, coro, folclore y TIC. “Los niños están super entusiasmados y a pocos días vamos viendo las aptitudes que se destacan en cada uno para llegar a reagruparlos de acuerdo a sus intereses”, comentaron en una de las escuelas.

“Hay mucho el entusiasmo con los talleres. Fue sorprendente ver cómo al día siguiente de tener el taller de Inglés llegaron todos saludando en inglés y nos increpaban a los docentes con preguntas que nos ponían en jaque, porque no todos conocemos el idioma”, dijo una de las docentes de la escuela N° 73 de Chajarí.

La tallerista de folclore de la escuela N° 6 de Concordia, Gabriel Martínez, comentó que su propuesta “no es sólo que los chicos aprendan a bailar, porque a algunos, sobre todo a los más grandes, no les gusta bailar. Un baile se trabaja junto con el contexto, la región a la que pertenece, las costumbres, los distintos personajes como la difunta Correa o el Gauchito Gil, agregando también instrumentos de percusión para que todos se integren”. En ese marco, dijo: “Les interesa mucho el trabajo con algunas leyendas que se articula con las maestras de las áreas curriculares, también se articulan las tareas respecto a los modismos de cada región, trabajando las letras y tratando de establecer los paralelismos con sus realidades” y apreció que “los chicos se engancharon mucho, ahora tengo que trabajar en mantener ese interés”, reconoció.

Por su parte, la encargada de Acompañamiento al Estudio en Ciencias Naturales, Matemáticas y Geometría de la escuela N° 75 de Concordia, la enfermera universitaria Verónica Bernan, contó: “El proyecto que llevo adelante es no formal de acompañamiento a esas asignaturas pero con una metodología diferente, mediante juegos, acertijos, algunos experimentos con cosas de la casa” . Explicó que la primera semana se dediqué a rescatar los intereses de los alumnos y conocer sus familias y preferencias, y esta semana trajo actividades diversas en base a lo que ellos expresaron en ese primer relevamiento. “Están más tranquilos y enganchados con las actividades. Veo que son chicos muy curiosos y estamos viendo de proyectarlos para las olimpiadas, llevarlos a recorrer el museo de ciencias naturales, integrarlos y tratar la realidad del barrio. Veo el potencial de los chicos”, agregó.

Asimismo, uno de los talleristas de deportes de la escuela N° 73 contó: “Es un proyecto de iniciación deportiva para vóley y atletismo. Estos primeros días empezamos a trabajar con hábitos, para conocer las costumbres y localizar los líderes, los chicos están re enganchados, estos días de lluvia trabajamos en aulas con música. Lo bueno es que todos estamos de acuerdo en articular el trabajo entre talleristas y docentes de las áreas curriculares, buscamos objetivos y contenidos en común para apoyarnos en nuestras tareas”, remarcó.

El trabajo articulado

La importancia que representa para las instituciones la articulación tanto con el CGE como hacia adentro de la escuela entre los docentes, directivos y talleristas, y que las escuelas Nina es un proyecto compartido, se reflejan en las siguientes expresiones de diversos actores de la comunidad educativa:
“Con el equipo directivo, venimos trabajando desde enero arduamente, y cada uno de nosotros acompañados desde el CGE, empezamos a implementar este sueño de nuestra comunidad educativa”.

“Los docentes también nos vamos adaptando al cambio, tenemos muy buenas expectativas, más con el acompañamiento de directores y técnicos que nos visitan para brindarnos apoyo y relevar las necesidades del establecimiento”.

“Nos vemos avanzando y nos sentimos acompañados, sabemos que vamos a tener tropiezos pero el trabajo en forma conjunta lo hace más fácil”.
“Los papás confían mucho en la escuela. Estamos trabajando en articular más espacios de encuentro entre docentes y talleristas porque ellos quieren intercambiar experiencias”.

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(DGIP)

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