Desde la agrupación Varbarie nos hacemos eco de las declaraciones de la secretaria electa por la agrupación Rojo y Negro, Alejandra Gervasoni, en la seccional Paraná del sindicato AGMER, tras la campaña electoral que finalizó este miércoles 23.
Consideramos que lo que vivimos en nuestro sindicato como jóvenes militantes gremiales de la educación, es una verdadera fiesta de la democracia para TODOS.
“…el trabajo de las agrupaciones afines tales como Varbarie o Descamisados, que llegaron pasados de alcohol a festejar en la puerta de nuestra seccional, dejando botellas de cerveza en la vereda. Una verdadera vergüenza, la verdad patético…”
Alejandra Gervasoni, en AIM Digital 23/11/11
Desde la agrupación Varbarie nos hacemos eco de las declaraciones de la secretaria electa por la agrupación Rojo y Negro, Alejandra Gervasoni, en la seccional Paraná de AGMER, tras la campaña electoral que finalizó este miércoles 23. Consideramos que lo que vivimos en nuestro sindicato como jóvenes militantes gremiales de la educación, es una verdadera fiesta de la democracia para TODOS.
En este sentido, antes que nada queremos felicitar a la compañera Gervasoni y a César Baudino por su continuidad en la seccional Paraná, porque nuestro primer compromiso es con el voto popular de nuestros compañeros, única fuente de la legitimidad para la representatividad de nuestros dirigentes. No obstante, no podemos dejar de señalar que nos sentimos profundamente decepcionados de que una dirigente de su talla se refiera a sus adversarios político-sindicales con expresiones injuriantes como las que vertió en medios de comunicación.
La agrupación Varbarie está compuesta por estudiantes universitarios, graduados y docentes afiliados al sindicato que decidimos participar en la construcción de una alternativa política. Quienes la integramos, en 2003 éramos estudiantes del secundario o de la primaria de la escuela pública. Somos quienes apoyamos las medidas de fuerza como las movilizaciones y los paros indeterminados. Aún hoy conservamos una enorme admiración de la lucha, un aprecio a las y a los luchadores de Agmer que, en esas circunstancias, se manifestaba unida, con fuerza en la conducción y en las bases de forma orgánica, integrada también a los sindicatos hermanos y sobre todo a la comunidad entrerriana. Agmer, mientras nosotros hacíamos la secundaria, era lucha, pero era lucha junto a la mayor parte de la comunidad entrerriana. Agmer, ya en esa época en que crecíamos como cualquier gurí, era el ejemplo y el símbolo de la dignidad. Ese sentimiento jamás podrá ser borrado de nuestras vidas.
En la actualidad decidimos participar en “Integración por un AGMER de todos”, como trabajadores de la educación, y así lo hicimos el día de las elecciones fiscalizando, colaborando en la transparencia de los comicios. Por lo que nuestras diferencias con la compañera Gervasoni, y con los demás integrantes de la agrupación Rojo y Negro, son y serán de índole política, ideológica, de proyectos y propuestas para nuestro sindicato que siempre pondremos a consideración de las bases, pero nunca de índole personales.
Como agrupación, apoyamos aquellas políticas públicas que inciden directamente de manera favorable en las escuelas públicas y en la educación de todos los entrerrianos porque así lo dictan nuestras propias convicciones, nuestro propio análisis de la realidad. Pero las declaraciones vertidas por Gervasoni dejan traslucir una actitud antidemocrática que considera que el pensamiento del otro es siempre producto de intereses económicos, de una bajada de línea y de recursos que provienen de “misteriosas” fuentes ilegitimas, o de la enajenación producida por sustancias alcoholicas. Con ese mismo criterio descalificatorio, se podría decir entonces que la decisión de la conducción rojinegra en 2008 de apoyar a las patronales sojeras en su lock out fue producto de una bajada de línea del ex gobernador Busti y no por sus propias convicciones, como se rumoreo en aquel entonces. Tampoco impugnamos que integrantes de la rojo y negro hayan participado en las elecciones de octubre en las listas de partidos políticos como Proyecto Sur – PCR o Peronismo Federal.
Creemos entonces que la verdadera democracia sindical se alcanza cuando, como la propia Alejandra Gervasoni sostuvo, “somos coherentes con nuestras acciones”. Pero no vemos coherencia alguna en ser representante de un gremio y atacar la integridad de aquellos que pensamos diferente y que militamos, con todo el derecho a hacerlo, en una opción distinta para la AGMER. Opción que ha sido legitimada y avalada por el voto de nuestros compañeros docentes de toda la provincia para conducir los próximos tres años la central y la mayoría de los departamentos.
(La Nota digital)













