Homenajean a Madres de Plaza de Mayo con una muestra de pinturas y dibujos

La muestra de Nicolás Passarella en homenaje a las Madres de Plaza de Mayo se expone desde este miércoles en el Centro Cívico de Concordia. El conjunto de 41 piezas lleva el nombre de Obras sin punto ni final.

El acto inaugural contó con la presencia del intendente Gustavo Bordet; el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez; y representantes de las homenajeadas.

Ante una importante concurrencia se dejó inaugurada la muestra del artista concordiense Nicolás Passarella, que cuenta con pinturas, dibujos y serigrafías realizados durante el período de la última dictadura militar. La actividad se realiza en homenaje a las Madres de Plaza de Mayo oriundas de Concordia y cuenta con el apoyo del Museo de Bellas Artes y el municipio local, así como también del Ministerio de Cultura y Comunicación de la provincia. La muestra estará abierta a todo público hasta el 30 de abril.

Se encontraban presentes acompañando al artista el intendente de Concordia, Gustavo Bordet; el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Baez; y el vocal de Cafesg, Angel Giano; y otras autoridades, como así también las Madres homenajeadas y organizaciones de derechos humanos.

Redefinir el arte

Al ser consultado sobre el contexto en el cual fueron concebidas las piezas que componen la muestra, Passarella explicó que “es largo de contar las dificultades que había en aquel tiempo. Nosotros logramos armar un grupo con gente de la provincia y recibimos algunas presiones y advertencias”. Comentó en ese marco una muestra en la que el premio ya estaba otorgado con anterioridad o lugares en los cuales no pudo exhibir sus trabajos. “Ahora también es difícil”, agregó y argumentó que “si es difícil resistir la dictadura, más aún lo es sostener la democracia, apoyar este modelo y aportar culturalmente siendo crítico”.

Tras aseverar que las condiciones “de oficio de la gente de Entre Ríos en materia cultural es muy buena”, mencionó que espera que se transforme la “centralidad excesiva de Capital Federal”. Respecto a las expectativas que tiene en materia de políticas culturales desde el gobierno provincial, el artista expresó su deseo de que “se impulse la proyección de nuestras cosas hacia otros lugares y no sólo se traigan de afuera. Creo, además, que se deberían propiciar centros de cultura que promuevan nuestro arte y hacer hincapié en el contenido de las obras”.

“Deberíamos discutir cuál es el sentido de la obra de arte y qué es una obra de arte”, señaló, recalcando la necesidad de “volver a redefinir este concepto. Desde el Estado esto no es fácil, porque implica marginar ciertas cosas y privilegiar otras, y el arte tiene como una especie de mito de la libertad absoluta, cosa que me resulta dudosa. Si hay una libertad en el artista, hay un deber en el ciudadano y una sensibilidad en el hombre. La suma de estas cosas podría dar lugar a una nueva discusión”, concluyó.

Intérpretes de un tiempo

Una familiar de un desaparecido concordiense, Estela Soloaga, valoró “la actitud solidaria y de compromiso de las personas que nos acompañaron”, entre las cuales contó a Passarella que “estuvo desde el primer momento”. Aseguró que tras la sanción de las leyes de punto final y obediencia de vida, las madres decidieron “que si los poderes políticos no podían, si no daban respuestas, había que buscar otro camino. Tratar de instalar la memoria, porque es la que orada las conciencias y se prolonga en el tiempo”.

Resaltó en ese sentido el rol de los artistas como “intérpretes de un tiempo, que difunden los hechos a través de sus obras. Qué oscura sería nuestra vida sin motivaciones, sueños y esperanzas; sin provocadores de nuestras fibras más íntimas para despertar, acompañar y sostener una lucha”, dijo luego de destacar el accionar del artista concordiense en ese sentido.

El arte al servicio de los procesos

El ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, indicó que “esta obra representa ya desde su título, la resistencia que se construyó desde la intimidad y que desde el arte les habrá servido para exteriorizar y aguantar lo que les pasaba”. Remarcó también que Passarella “ya no es de Concordia es de Entre Ríos y más allá. Es un hombre que demuestra un compromiso muy fuerte con su pueblo. Lo suyo es el arte al servicio de los procesos sociales, así que el gobierno de la provincia no podía menos que estar presente para acompañarlo”. En ese marco, puso a disposición del artista el Museo de Bellas Artes provincial para exponer la muestra.

Enumeró luego acciones del gobierno de Néstor Kirchner en materia de derechos humanos y dijo que fue quien “hizo que se dieran pasos gigantes sobre la base de la lucha en soledad de ustedes, para que hoy estemos viviendo este tiempo de memoria verdad y justicia”. Consideró a su vez, que la obra del concordiense colabora “con la recuperación de la autoestima que nos debemos los argentinos”.

Aprender a querer lo propio

El intendente de la ciudad, Gustavo Bordet, resaltó la importancia que reviste la muestra en tanto que se puede “contar con un testimonio vivo de lo sucedido en el trascurso de la dictadura” y poder exponerlo para que todos lo vean. “No sólo podemos disfrutar de una excelente obra que nos lleva a pensar y reflexionar, sino que también contamos con un trabajo que hecha luz sobre lo sucedido en años oscuros en nuestro país, sobre todo, para el conocimiento de las nueva generaciones”, recalcó.

Agradeció la predisposición del artista y subrayó su importante trayectoria con obras en espacios públicos, “que es lo que en definitiva nos deja y de lo que la ciudad se nutre”. Comunicó en ese momento que el municipio adquirirá una de las obras de la muestra para que integre el patrimonio cultural de la capital del citrus, “porque nos interesa aprender a querer lo nuestro y apoyar las iniciativas de nuestros artistas populares”. Destacó además, que su colaboración con actividades de este tipo tenía que ver a su vez, “con el apoyo a la defensa irrestricta a los derechos humanos, la memoria, verdad y justicia, y el castigo a quienes cometieron los crímenes más atroces. No debemos olvidar que no fueron sólo militares, sino que hubo una sociedad que acompañó ese proceso”.

Sobre el autor

El artista Nicolás Passarella cuenta con una extensa trayectoria en la pintura, el dibujo y la escultura. Sus obras se exponen en todo el país, así como también en el exterior, siendo merecedor de numerosos premios y formando parte de colecciones privadas y públicas de la Argentina, México, Uruguay, Bolivia, Brasil, España, Alemania, Suiza e Italia.

Como figura relevante del ámbito artístico y persona comprometida con su entorno, ha realizado importantes obras para el espacio público, destacándose entre ellas la Torre de la vida en la Plaza del Jubilado de la ciudad de Chajarí; el Retablo de la Virgen de la Esperanza en la Parroquia de Pompeya, de Concordia; y el Hombre Bandera en la Plazoleta Belgrano de Concordia. Completa su actividad con una permanente labor docente, como conferenciante y columnista en medios de comunicación.

(La Nota digital)

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