El joven Gabriel Cortiñas se llevó por unanimidad el Premio de Poesía con su obra Pujato.
Este jueves 31 de enero, tras evaluar un total de 776 obras durante diez jornadas de lecturas y deliberaciones intensas, el jurado del Premio Casa de las Américas 2013 dio a conocer en la sala Che Guevara sus triunfadores. Concluye así la edición 54 del certamen literario más antiguo de su tipo en el continente. La Ventana da a conocer las obras ganadoras y las consideraciones del jurado para cada caso:
El Premio Casa de Poesía recayó en Pujato, de Gabriel Cortiñas (Argentina). Fueron entregadas dos menciones a obras de Honduras y Ecuador.
Obras concursantes: 328
El jurado integrado por Fernando Balseca (Ecuador), Arturo Carrera (Argentina), Rafael Courtoisie (Uruguay), Joserramón Melendes (Puerto Rico) y Teresa Melo (Cuba), acordó por unanimidad otorgar el Premio Literario Casa de las Américas a la obra:
Pujato, de Gabriel Cortiñas, de Argentina
Por destacarse entre los finalistas gracias a su completud y realización dentro de su línea estética, un decir poético comunicativo y una vena narrativa que nos conduce a una épica menor, cotidiana, sobre la extrañeza del trabajo de los foqueros australes.
Menciones
Retratos mal hablados, de Leonel Alvarado (Honduras)
Los tiempos de la humanidad, de Cristian Avecillas (Ecuador)
Pujato
“Me gusta la idea de pensar Pujato como una pregunta, al libro entero como una pregunta. Creo que es aquello que me interroga, en este caso, lo que me sirvió de base para escribir”, dice Cortiñas a Página/12. “Un grupo de hombres tiene una convicción: el de-safío de construir una ciudad desde cero, o casi desde cero, en la superficie del hielo polar antártico. Esa sería la foto: una tarea colectiva en pleno proceso, con todas las complicaciones y contradicciones que eso implica –explica el poeta que no puede creer todavía que haya ganado–. Aquello abierto o sin resolver también está ligado a la incertidumbre de la llamada ‘soberanía polar’; ya que toda soberanía es en sí un desafío, y transitar esa incertidumbre es lo mejor que nos puede pasar.” Cortiñas revela que el título del poemario ganador remite al general y explorador antártico Hernán Pujato. “Lamentablemente aún es desconocida para muchas personas la vida de este hombre como lo era para mí. Los que habían ganado la pulseada histórica a fuerza de sangre, los liberales –hoy por suerte en retaguardia–, se encargaron de borrar su nombre, de ocultar o minimizar el tamaño mayúsculo de su tarea. Pero, ¿qué tiene esto que ver con un libro de poesía?” Cortiñas deja el enigma en el aire y repasa cómo surgió el poemario. “Soy docente y una mañana de octubre del 2009 me tocó acompañar al curso que tenía a cargo a una excursión, que en ese momento entendía poco feliz, al Comando Antártico. Ahí supe de la existencia de Hernán Pujato, ese día me encontré con una obsesión, ese día vi cómo un buzo polar de unos treinta y cinco años se emocionaba mientras les contaba a los chicos la historia de ese hombre. Volví y empecé a escribir, ese fue el comienzo. Sin embargo, el libro no es –obviamente– un relato histórico. La Antártida, Hernán Pujato, los andinistas, los trineos, como otros tantos motivos que aparecen en el texto, fueron la materia prima con la que empecé a hacer la mezcla. Después pasaron tres años, y a eso que quedó me gusta pensarlo como una pregunta.”
Fuente: Cubarte y Página 12
(La Nota digital)














