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El diputado Allende y su familia a indagatoria

El diputado José Angel Allende tendrá que presentarse el próximo jueves 23 de febrero a instancia indagatoria. Los fiscales son Laura Cattáneo, Juan Malvasio e Ignacio Arramberry.

Deberá responder sobre las imputaciones por enriquecimiento ilícito y negocios incompatibles con la función pública, en la causa iniciada a raíz de publicaciones de la revista Análisis en marzo de 2012.

Este viernes 10, sus familiares directos tendrán que presentarse a Tribunales para designar abogados defensores, en la misma causa, imputados como “cómplice necesario” en los delitos de corrupción del actual legislador. En días posteriores a ello se produciría la posibilidad de un juicio abreviado -tal como lo viene trabajando el abogado del acusado, Marcos Rodríguez Allende-, con reconocimiento de culpabilidad, prisión condicional, inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, renuncia a la banca y entrega de parte del patrimonio al Estado. En la justicia, buscan trabarle la posibilidad de venta de bienes del legislador, porque habrían detectado algunos movimientos.

Allende inició su trámite jubilatorio el 26 de diciembre, pese a que recién cumplió 60 años.

El diputado y gremialista millonario, José Angel Allende, intentó descalificar en días recientes el informe de Análisis, sobre su futuro judicial. Pero los hechos, en próximas semanas, irán demostrando quién mintió y quién no. Por lo pronto, este viernes, en horas de la mañana, su actual esposa, la arquitecta Adriana Satler; su primera mujer, Diana Traverso y sus hijos Julio, Victoria y Carolina Allende, tendrán que concurrir a Tribunales, nombrar abogado defensor y deberán pasar por el trámite del “pintado de dedos” que se establece para todo imputado en una causa. Los cinco están imputados por la justicia de “cómplice necesario”, como coletazo de la investigación por enriquecimiento ilícito y negocios incompatibles con la función pública que pesa sobre el diputado nogoyaense.

Mientras tanto, el jueves 23 del corriente, será el turno de Allende. Acompañado por su abogado y sobrino, Marcos Rodríguez Allende, tendrá que comparecer ante los fiscales Laura Cattáneo, Juan Malvasio e Ignacio Arramberry, para declarar en instancia indagatoria sobre las imputaciones que pesan sobre sus espaldas. Recién después de ese trámite, su abogado seguramente avanzará, para cumplimentar la posibilidad de un juicio abreviado. Rodríguez Allende viene analizando desde diciembre del año pasado la necesidad de un acuerdo, con reconocimiento de culpas. Hubo reuniones con alguno de los fiscales, como así también con el procurador general del Superior Tribunal de Justicia, Jorge Amílcar García y se barajaron todas las alternativas publicadas por el sitio Análisis. O sea, una pena de prisión condicional para el cuestionado legislador, la renuncia a la banca en Diputados, la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y la expropiación de algunos de sus bienes millonarios, valuados en más de 40 millones de pesos. Todo ello propone Allende, pero, a cambio, exige que se levanten las imputaciones sobre su actual esposa, su ex mujer y los tres hijos con el apellido de Allende: Julio, Victoria y Carolina. Dos de ellos tienen participación accionaria en varias de las empresas que conduce el diputado oficialista.

Adriana Satler está complicada en los “negocios incompatibles” de su esposo puesto que ella era la que recibía los 30 mil pesos mensuales de la Cámara de Diputados, que Allende le aportaba a la Fundación Esperanza, que presidía la arquitecta y que fuera creada por el diputado oficialista. O sea, la mujer cobró 30 mil pesos por mes entre enero de 2008 y diciembre de 2011. El cálculo indica 1.440.000 pesos en tal período.

La justicia estudia también la posibilidad de trabarle libertad de movimientos de sus bienes lo que, erróneamente, aún no se concretó. Al parecer, se habrían detectado algunas operaciones inmobiliarias del legislador, precisamente para desprenderse de parte de su patrimonio antes de que se lo embarguen o bien que lo exijan como parte de la negociación con el Estado, para lograr su expropiación. Desde la justicia se le exigiría la entrega de la fastuosa mansión de calle Castelli, en pleno Parque Urquiza -ideada y realizada por su esposa Satler-, pero Allende no estaría dispuesto a entregar tal bien, valuado en 750 mil dólares. Así también, el departamento que tiene el legislador en Puerto Madero (de 530 mil dólares), de similares características al del ex fiscal fallecido, Alberto Nissman.

Mientras tanto,el legislador del Frente para la victoria inició sus trámites jubilatorios en el organismo previsional de Entre Ríos. El expediente tiene fecha 26 de diciembre, según figura en la base de datos de la Caja de Jubilaciones. Si bien Allende cumplió 60 años el pasado 29 de enero, tiene 38 años de servicio, con actividad laboral en Neuquén, Santa Fe y Entre Ríos. Al pasar los 30 años de aportes, el organismo lo puede compensar y así calzar su jubilación, pese a que no cumplió aún los 62. Queda muy claro que el diputado renunciará a su banca y desde mayo podrá contar con su jubilación ordinaria.

(La Nota digital)

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