Otra vez como el año pasado. Otra vez con los cortes de rutas. Otra vez endurecen la postura. Otra vez la extorsión sobre la población.
Porque de doblar la apuesta se lo acusa al gobierno, pero los duros son los que viven provocando al gobierno. Un gobierno que tiene el deber de reforzar y preservar la gobernabilidad. Porque no hay situación peor para el pueblo, que se deteriore la gobernabilidad en estos gravísimos momentos en que el mundo se encuentra transitando por la crisis económica más grave desde la gran depresión de 1930.
Sin embargo en la alianza representada por la mesa de enlace y la oposición, no se hace otra cosa que propinarle zancadillas al gobierno. Es por toda esta situación de amenaza a la gobernabilidad, que el gobierno trata de adelantar las elecciones al 28 de junio. Este adelantamiento marcará un límite a este estado de provocación constante. Luego de las elecciones y a la luz de la voluntad popular expresada en las urnas, el gobierno analizará cual es el rumbo a seguir. Lo que debe quedar bien claro al pueblo de la nación, es que el peronismo jamás y este gobierno en particular, nunca gobernara en el sentido contrario a la voluntad popular y menos en contra de los intereses del pueblo.
Es por todo esto que el Cristina plebiscitará su gobierno en las próximas elecciones.
El pueblo deberá decidir entre dos proyecto de país. Uno de los proyectos, es el sustentado por la Sociedad Rural y sus aliados, que ya se puso en marcha muchas veces en el país. Siempre que se puso en marcha, fue de la mano de un gobierno surgido de un golpe militar. El otro proyecto, es el de nuestro gobierno que fue palpado por el pueblo en el transcurrir de estos últimos seis años.
Este, nuestro gobierno, merece recibir el apoyo popular, ya que ha realizado toda su acción destinada a reparar las tremendas injusticias y va en camino de profundizar su accionar en ese sentido. Pero si el pueblo entiende que ha llegado el momento de detenerse y proseguir su camino en sentido contrario, no forzará ni se empecinará en llevar adelante su proyecto. Tampoco actuará en contra de sus convicciones más profundas, ya que para llevar adelante un proyecto, sus actores y líderes deben estar muy convencidos, de hacia donde deben conducirse. Para eso, deben tener hecho carne los objetivos. Este gobierno está convencido de su proyecto, pero no del que le proponen desde la alianza opositora y por lo tanto no es el gobierno adecuado para desarrollar otro proyecto que no sea el propio. Esto es una obviedad decirlo, ya que no hace falta ser muy observador para darse cuenta que Néstor Kirchner no va a recibir directivas de la mesa de enlace, sobre lo que se debe hacer, con tal de mantenerse en el poder.
Dentro de tres meses quedará despejado el horizonte, viéndose claramente el camino hacia el cual nos conduciremos en el futuro y quienes serán los conductores de este gran país.
Tenemos confianza en que el gobierno obtendrá el respaldo que necesita en las urnas para seguir adelante.
Cosas vedere Sancho.
Atentamente JUANCHO MILITANTE.













