El juez de Instrucción de Paraná, Alejandro Grippo, ordenó la exhumación del cadáver de Diego Poletti, quien apareció ahorcado en María Grande bajo circunstancias que aún no han sido aclaradas. El hecho ocurrió el 18 de octubre pasado y, poco antes de que se descubriera el cuerpo, el joven había sido detenido por efectivos de la comisaría local en la puerta de la casa de sus padres. La querella puso en tela de juicio la hipótesis de un suicidio y solicitó la incorporación de elementos a la investigación.
Indica Análisis que la versión policial dio cuenta de que el joven fue liberado la misma noche en que fue detenido y que tomó la trágica determinación de quitarse la vida después de retirarse de la dependencia, sin embargo los abogados de la familia dudan de que se trate de un suicidio.
La querella, a cargo de Iván Vernengo, Rubén Pagliotto y Jorge Leitner, puso en tela de juicio la versión policial y sostuvo que existen en la instrucción numerosos indicios que la desacreditan. Cuestionaron que, si se trató de un suicidio, no ocurrió en el lugar en el que fue hallado el cuerpo. En este sentido, manifestaron la hipótesis de que si Poletti se suicidó fue en la dependencia policial y desde allí fue luego trasladado al lugar donde fue hallado el cuerpo.
En declaraciones a LT 39, Pagliotto opinó que la medida “seguramente despejará algunas dudas”, y agregó que “una autopsia más profunda podrá revelar algunas cuestiones que en principio no surgieron en la investigación”.
(La Nota digital)













