El diputado nacional Lisandro Viale (PS) consideró que “es una necesidad” avanzar en una reforma política, pero marcó diferencias con el proyecto que ayer presentó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Cuestionó que en la iniciativa oficial no esté incluida la boleta única y puso reparos sobre las razones por las en este momento se impulsa la iniciativa. Adelantó que el Socialismo dará el debate y destacó que se abra la posibilidad de comenzar a discutir una iniciativa vinculada a “la necesidad de fortalecer las estructuras partidarias por sobre el internismo permanente”.
Al expresar su opinión sobre el proyecto de reforma política que ayer presentó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Viale consideró que “la idea de avanzar en una reforma política que mejore el sistema electoral del país es una necesidad que lamentablemente ha venido sendo postergada en estos últimos 25 años justamente por el partido del Gobierno”.
Para el legislador, “si bien es cierto que el oficialismo ha tenido que avanzar en este punto para poder resolver sus problemas internos, en buena hora que se abra la posibilidad para comenzar a discutir una iniciativa vinculada a la necesidad de fortalecer las estructuras partidarias por sobre el internismo permanente”.
A su vez, Viale recordó a agencia APF que “el Socialismo tiene varios proyectos de reforma política”, dos de los cuales son de su autoría y, en este marco, aseveró que no pueden oponerse a dar el debate sobre una cuestión que desde hace años decimos que es necesario avanzar.
Luego, consideró que “sería positivo si es verdad que la letra chica del proyecto dice que el sistema de internas abiertas será similar al que rige en la provincia de Santa Fe, porque eso permite reglas claras”.
A su vez, graficó lo que viene sucediendo en Entre Ríos: “En nuestra provincia tenemos actores políticos del oficialismo que ya han planteado la posibilidad de ir por afuera, lo cual le hace mucho daño al sistema de partidos políticos”.
“Necesitamos partidos políticos en serio que constituyan espacios de participación de los ciudadanos para que éstos elijan a sus candidatos, no maquinarias electorales de discusión de cuatro dirigentes”, aseguró el legislador.
Si bien se manifestó de acuerdo con dar el debate, aclaró que el partido al que representa tiene diferencias con la iniciativa oficial: “La discusión de una reforma política es necesaria, pero esto no significa que estemos de acuerdo con la propuesta oficial”, aseveró.
En tal sentido, ejemplificó: “No estamos de acuerdo con el hecho de que en la iniciativa oficial no esté incluida la boleta única”.
Al respecto, añadió: “Lo que ha propuesto ayer la Presidenta no es más que una boleta sábana colorida, que no resuelve el problema de a quién se vota”.
Varios sectores de la oposición han manifestado que la iniciativa oficial está hecha a la medida de una eventual candidatura presidencial de Néstor Kirchner. Al respecto, Lisandro Viale explicó: “Pueden ser dos los móviles que impulsen esta iniciativa: mejorar la calidad institucional del país o beneficiar intereses particulares y sectorices. Me inclino más por el segundo”.
“Ahora bien, si el proyecto de reforma política permite abrir la discusión eso significa un avance en si mismo, que no compartamos el móvil de la iniciativa es otra cuestión”, aseveró.
EL proyecto enviado a Diputados
La iniciativa gubernamental establece como requisito que los precandidatos a presidente, vicepresidente, senadores y diputados nacionales deberán presentarse a elecciones primarias, abiertas y simultáneas.
El que pierda no podrá competir en la elección general y aquellos que no tengan competidores internos deberán igual participar de los comicios y revalidar sus candidaturas con el 3% de los votos válidos emitidos del padrón nacional. Esta restricción dejará fuera de competencia a los partidos más chicos, que no alcancen ese porcentaje. Las fuerzas políticas necesitarán estar reconocidas en al menos cinco distritos y acreditar que sus afiliados superen el 1 por mil del padrón general de electores.
El proyecto del oficialismo impulsa una fuerte restricción a la cantidad de partidos políticos. Un cambio sustancial es que a partir de la nueva ley, un partido necesitará afiliaciones y no adhesiones que representen el 5 por mil del total de inscriptos en el padrón de cada distrito. Para no perder la personería, los partidos necesitaban el 4 por mil, pero ahora no sólo se sube el piso, sino que deberán presentar la ficha de afiliación.
El proyecto también les pone un fuerte límite a las alianzas electorales, que sólo podrán realizarse hasta 60 días antes de las primarias. Los precandidatos deberán presentar la fórmula completa, es decir, sus postulantes a presidente y vicepresidente, con lo cual el que pierda la interna no podrá adherirse a la fórmula ganadora dentro de su partido. Además, evita artimañas electorales como listas colectoras o espejo, porque la cabeza de la lista sólo podrá llevar una única boleta.
El proyecto prohíbe los aportes privados para la campaña audiovisual, de lo que se hará cargo el Estado. La campaña durará 30 días, y la publicidad en medios audiovisuales sólo se podrá hacer 20 días antes de las elecciones primarias.
El proyecto establece que las empresas que realizan sondeos electorales deberán inscribirse en un registro ante la justicia nacional electoral, en el que deberán detallar qué agrupación política les encargó el trabajo y el costo que insumió. Se prohíbe a los medios difundir encuestas 15 días antes de las elecciones generales.
(La Nota digital)













