Los vecinos de la Unidad Municipal Nº 1 deberán separar entre orgánicos, inorgánicos y peligrosos. Habrá días específicos para recolectar cada uno. El destino de la basura será el reciclaje. Los residuos húmedos tienen dos alternativas de gestión.
Indica Canal 11 que a partir del 22 de abril —fecha elegida por celebrarse el Día de la Tierra—, los vecinos de la Unidad Municipal Nº 1 deberán modificar sus hábitos con respecto a la basura y ensayar la separación cotidiana de los residuos entre orgánicos o húmedos, inorgánicos o secos y peligrosos.
El propósito es realizar prácticas más amigables con el medio ambiente y avanzar, por otra parte, con el reciclaje y la organización de los trabajadores informales de la basura.
El cambio, en principio, obliga a los vecinos a comprometerse con una nueva forma de relacionarse con los residuos que generan. Es que la recolección estará dividida en dos grandes grupos: los lunes, miércoles, viernes y domingos, los camiones de la Comuna sólo recogerán las bolsas con basura orgánica o húmeda, que es por cierto aquella que no se puede acumular en el hogar por una cuestión de higiene y sanidad. Esos mismos días, además, se levantará la bolsa con residuos peligrosos, tales como pañuelos descartables, pañales y pilas, entre otros.
Los martes y jueves, en tanto, será el turno de la bolsa con la basura inorgánica, que bien puede ser retenida en las casas hasta tanto llegue el día de la recolección. “Hicimos esta distribución porque lo que tiene olor de la basura es la parte orgánica, húmeda, entonces se recoge cuatro días a la semana. Mientras que los plásticos y los papeles se pueden acumular en algún rincón de la casa y sacarlos dos días, martes y jueves”, explicó el secretario de Medio Ambiente de la Comuna, Ricardo Goñi. Además, el funcionario indicó que en cantidad siempre es mucho mayor “el piso de lo orgánico; si bien ahora con la propagación de los hipermercados, del packaging y demás, el plástico ha aumentado sensiblemente, sigue predominando lo orgánico”.
Frente a la imposibilidad de avanzar en la instalación de una planta de tratamiento para la basura, la Municipalidad definió tres destinos diferentes para los residuos separados en origen.
Los secos irán a la planta de reciclaje que está localizada en el Volcadero, más precisamente donde se emplazaba la Dirección de Limpieza. Esto tiene que ver “con un trabajo que se viene haciendo con la Facultad de Trabajo Social de la UNER, por el que se han organizado con formas asociativas los trabajadores informales de la basura”, indicó Goñi.
En principio serán 36 las familias involucradas, pero “se van a ir sumando progresivamente en la medida que empiecen a llegar los residuos”.
En cuanto a los materiales, señaló el funcionario, “se está terminando de acondicionar el galpón, la cuestión eléctrica que estaba un poco deteriorada y ya se está entregando el equipamiento que fue licitado dos meses atrás, que incluyen una zorra hidráulica, un auto elevador y compactadora”.
Para la basura orgánica, en tanto, hay dos destinos posibles: “Una parte irá al Vivero Municipal, donde se va a hacer compostaje; además estamos en tratativa con algunas empresas de Paraná para instalar un biodigestor de 200 metros cúbicos, en el predio del mercado concentrado El Charrúa”.
En esa dirección Goñi especificó a El Diario que “el biodigestor genera un biogás que va a ser utilizado por un centro comunitario de las inmediaciones del predio y por otro lado genera un abono que va a ser distribuido entre los productores que llevan la mercadería al mercado, para comenzar con las huertas orgánicas”. El diseño del aparato está a cargo de la Facultad de Ingeniería Química de la UNER.
La Municipalidad de Paraná no tiene prevista ningún tipo de sanción para aquellos vecinos de la Unidad Nº 1 que no cumplan con la separación de residuos, de acuerdo a lo estipulado a partir del 22 de abril. “En esto —explica Goñi— se apela a la conciencia de los ciudadanos y hay un motor clave que es el tema de los niños y los jóvenes que tienen una conciencia muy distinta a las personas adultas”.
En cuatro barrios de la Unidad Nº 2 de Paraná, desde que se echó andar la iniciativa durante la gestión anterior, se cumple cotidianamente la separación en origen y con muy buenos resultados. Así funciona en los barrios Paracao, General Espejo, Kentenich y Lomas del Sur.
(La Nota digital)













