Desde la Agrupación Paulo Freire expresaron su divergencias con las expresiones brindadas por Roque Santana, secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) filial Paraná, en el último Congreso Extraordinario que se realizó en Villa Urquiza. Pidieron que aclare a quién estaba dirigida la amenaza lanzada por el dirigente.
El comunicado:
«El CXLVII Congreso Extraordinario del Agmer que sesionó en la localidad de Villa Urquiza, el pasado 29 de julio, resolvió en su plan de lucha convocar a una movilización provincial para el 11 de agosto en la ciudad de Paraná. Así, concurrieron docentes de toda la provincia, sin importar la pertenencia agrupacional que se pueda tener. Para su organización, es acostumbrado que la Comisión Directiva Central decida quiénes van a formar parte de los oradores. En esta ocasión muchos docentes que asistimos nos sorprendimos al presenciar el discurso enunciado por el Secretario General de AGMER Paraná, Roque Santana, quien expresó textualmente: «A las otras dirigencias gremiales, a las obsecuentes que representan otros intereses. A ellos les decimos: no se atrevan a marchar con nosotros; los tenemos identificados y los vamos a sacar».
Luego de reflexionar sobre esta aseveración, integrantes de nuestra agrupación Paulo Freire quedamos preocupados porque no sabemos a quienes se hizo referencia en este discurso, ya que aquellos que integramos dicha marcha solo observamos a compañeros docentes -y ciudadanos- que se sumaron a dar fuerza al reclamo-; consideramos propicio, en un primer momento, esperar para que se aclare esta situación dado el momento en que se encuentra el plan de acción resuelto por nuestra entidad sindical, pero no podemos dejar pasar más tiempo para manifestar nuestro desconocimiento a quién estaba dirigida dicha amenaza pública.
Desde nuestro lugar podemos dar cuenta de que en nuestro sindicato existen diversas lecturas y formas de interpretar la realidad pero que de ninguna manera eso significa considerar a distintas agrupaciones como «enemigos» de nuestras luchas.
Esto debe llamarnos a reflexión: son lamentables actitudes que se condicen con viejas y tenebrosas prácticas, ya que también actitudes violentas -prácticas o discursivas- fueron las causantes de procesos desagradables de nuestra historia. Hace casi tres años hubo un proyecto que alegaba ser la quintaesencia de la emancipación de la clase trabajadora, pero hoy debemos asistir a que sus integrantes, dirigentes, parezcan seguir eludiendo responsabilidad para sus representados, y renuncien a lugares de lucha discursiva que llamen a la unidad del docente trabajador, más allá de sus ideas y sus pertenencias ideológicas o políticas. Además, dichos dirigentes reivindican una extraña neutralidad de los partidos políticos, pero acuerdan marchas y colaboraciones directas con dirigentes políticos aliados.
Por todo esto se hace necesario, para fortalecer nuestra herramienta democrática y tener representantes que desde sus lugares de lucha jamás renuncien a los llamados a la unidad del pueblo trabajador, sean cuales fueren sus ideas, y sus pertenencias ideológicas y políticas».
(La Nota digital)













