“Cuando uno escucha a algunos dirigentes de entidades rurales que nuclean a propietarios de enormes extensiones de campo que valen fortunas, le parece entrar en el túnel del tiempo y volver a tiempos anteriores al Contrato Social de Rousseau”, señaló el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez refiriéndose al rechazo de la dirigencia rural a pagar la suba del Impuesto Inmobiliario Rural.
“Se niegan a cumplir con la contribución mínima con que debemos cumplir todos para que el Estado funcione, preste servicios, pueda pagarle más a sus maestros, mejorar la salud y la justicia además de seguir con la obra pública que fundamentalmente beneficia a los sectores productivos», sostuvo
El funcionario se refirió de este modo a los dirigentes de entidades rurales que están convocando a una rebelión fiscal ante la actualización del impuesto Inmobiliario Rural, que ellos mismos consensuaron con la Legislatura entrerriana.
“El presupuesto provincial es de 17.000 millones de pesos y el aporte que el sector realizó el año pasado en concepto de impuesto Inmobiliario Rural fue sólo de 140 millones, es decir que contribuyen con sólo el 0,8 por ciento y mientras tanto el Estado les hace caminos, puentes, acueductos y gasoductos. Además, los acompaña al exterior, lo que permitió que muchos hayan duplicado sus ventas, subsidia tasas para créditos productivos y les soluciona todo tipo de inconvenientes», sostuvo el funcionario.
Más adelante, Báez afirmó: “Por supuesto que el impuesto aumentó pero sin embargo sigue siendo mínimo lo que pagan en relación a las valuaciones de sus propiedades y a la rentabilidad que tienen, especialmente los propietarios de grande extensiones que son los que están llamando a esta rebelión fiscal. Es necesario decir una vez más que este aumento es consecuencia de una ley que ellos pactaron con la anterior legislatura sólo que ahora se hacen los distraídos. Si sacamos la cuenta van a terminar aportando más los peones en concepto de impuesto inmobiliario urbano que lo que ponen señores como los Etchevehere».
Por último, el Ministro aseguró que «da vergüenza ajena que con la fortuna de la que son titulares y con la rentabilidad récord que están logrando con la soja se nieguen a pagar en muchos casos impuestos menores a 20 pesos por hectárea por mes. Nadie puede negar que tienen alta rentabilidad y que fundamentalmente esos excedentes van al sector inmobiliario. Y si no que se pregunte sobre el origen de los capitales de tantos fideicomisos y de numerosos edificios que se construyen en Paraná y en cualquier lugar de la Argentina».
Fuente: APF
(La Nota digital)














