Con particular entusiasmo, los alumnos de la escuela José Manuel Estrada de Paraná recibieron a las docentes de educación musical que iniciarán allí la tarea de conformar un coro infantil. La actividad es impulsada por el Ministerio de Cultura y Comunicación e intenta motivar a los niños en el gusto por el canto y la música, además de facilitar el trabajo en equipo, la escucha y el respeto hacia el otro y la posibilidad de expresarse.
Actividades en este mismo sentido se vienen realizando desde el año pasado en diferentes localidades de la provincia.
El encuentro entre las docentes y los alumnos se dio este miércoles en el salón de la escuela, donde desde el principio se entabló un diálogo en el que voces, palmas y risas se conjugaron para dar lugar a las canciones. Solo una guitarra y un pequeño instrumento de percusión similar a una maraca, acompañaron la primera canción que capturó la atención de gurises y maestras. “Para volar”, interpeló una de las docentes, “un barrilete”, respondieron de inmediato las frescas voces infantiles llenas de energías, que plasmaron su ímpetu con la mayor intensidad e incluso respetando los silencios.
Tal fue el entusiasmo de los chicos que rápidamente aprendieron la canción y hasta hubo quienes se animaron a cantar solitos ante sus pares. Por turnos, fueron apareciendo voces, tonos y gestos de motivación, desde el simple mover los labios hasta el mecer del cuerpo. Ya sobre el final Yasmín dijo que quería cantar Manuelita, Maxi confesó que le gustaría tocar la guitarra y Nahuel contó que en su casa tenían un tambor. La actividad culminó con una foto grupal y la invitación para que los chicos se sumen al programa de Orquestas y Bandas Infanto Juveniles del Ministerio de Cultura y Comunicación, que viene conformando orquestas, bandas y coros en Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay.
Las docentes que llevarán adelante la propuesta en esa institución, Valeria Martinez y Virginia Tepsich, manifestaron su grata sorpresa por tan motivador recibimiento y aseguraron que “superaron las expectativas”. Valeria resaltó que la idea era motivarlos, “pero vemos que ya están muy entusiasmados, así que vislumbramos que habrá un lindo coro aquí. El objetivo es incluir a los chicos en este espacio que es el arte, en este caso la música, para que tengan una experiencia y puedan elegir a futuro. Cantar es algo natural que vamos perdiendo con los años, así que este es el momento de enriquecer esta faceta”.
Por su parte, Virginia contó que también trabaja como docente en otras escuelas “y la verdad que acá la respuesta fue inmediata. Nos llegó mucho porque no esperábamos tanto, los chicos nos trasmitieron una energía increíble. Esperamos que los chicos puedan vivir la experiencia de la música y expresarse, porque eso es el arte. Se puede canalizar todo lo lindo que tenemos adentro a través del canto y suponemos que les ayudará también para generar cambios positivos”.
En este sentido, Valeria, quién además de ejercer la docencia forma parte del grupo Tamvos, remarcó que “no solo cantan, sino que también escuchan al otro. Se fomenta así el compartir y la solidaridad, valores que el canto puede trasmitir”. Respecto al contraste entre su experiencia en Cosquín con el grupo que integra y la tarea que inicia en la escuela, señaló que “son distintas pero de alguna manera van juntas. Hace tiempo vengo trabajando en la docencia, son cosas diferentes, pero es necesario unir esos mundos”.
Fuente: MCyC
(La Nota digital)














