Ayer, una vez más, se dijo que podría dividirse el ministerio del Interior. El gobernador quiere liberarse de la gestión diaria para proyectarse a nivel nacional.
por SEBASTIÁN IÑURRIETA – El Cronista
A partir de ahora Sergio Urribarri pasará menos tiempo en la gobernación entrerriana y más en Capital Federal, cuyas calles ya frecuenta seguido. Su reciente decisión de crear una virtual jefatura de Gabinete, inexistente desde que asumió hace seis años, libera al mandatario del día a día de la gestión como para, confían cerca del aspirante a heredero del poder K, tener tiempo en los próximos dos años para nacionalizar el modelo Entre Ríos. Sea protagonista, o no, de un segundo recambio ministerial cristinista post-derrota electoral.
La apuesta de Urribarri, que puede ser leída como parte de los preparativos para su partida provincial, encendió las alertas en una mitad del ministerio de Florencio Randazzo. El llamado para ir a la Quinta de Olivos a ver ayer a solas a Cristina Fernández de Kirchner alimentó las versiones de que el chivilcoyano podría quedarse sólo con el área de Transporte y tener que entregar Interior al entrerriano. En la Casa Rosada, ayer, no lo confirmaban pero tampoco desmentían ese posible escenario.
Hay quienes aseguran haber escuchado de la propia boca de Urribarri jurar que su desembarco en el gobierno nacional es una promesa presidencial. Válida incluso ya ocupada la jefatura de Gabinete por el chaqueño Jorge Capitanich, que fue el primer despacho que se rumoreó que ocuparía el entrerriano. La hipótesis de mudarse al desdoblado Interior, una cartera en parte ordenada gracias a la gestión Randazzo (con el DNI como su máximo trofeo), rememora la prédica de Néstor Kirchner de forzar la competencia entre dos receptores de la misma orden. Desde ahí le quedaría la parte de la rosca del ministerio, como las negociaciones con los gobernadores, un rol que hoy acaparó el Coqui, prevé un ministro entrerriano, anticipando la posible pelea interna que se viene.
Si bien perdería espacios (de poder y físicos, para ubicar a su tropa) no es un secreto que hoy por hoy Randazzo le dedica la mayor parte del día a su faceta de ministro de Transporte: confía que el mejoramiento del servicio de trenes es una inmejorable carta para jugar en 2015.
Sin embargo, Urribarri aún podría ocupar otros despachos. Lo que dan por seguro en Entre Ríos es su futura mudanza. Sobre todo desde el martes pasado, cuando anunció que crearía la Secretaría General de Gabinete. Al frente puso a Hugo Ballay, un hombre de su máxima confianza y estrecho colaborador de años, que dejará el puesto en la empresa de Energía provincial (Enersa).
Será la ligazón para potenciar el trabajo del gabinete ya que muchos de los temas centrales para estos dos años finales de mandato son asuntos que competen a varios ministerios simultáneamente, justificó el gobernador. Su propio equipo hace otra lectura. Lo libera para poder desprenderse del día a día de la gestión para viajar a Buenos Aires, reinterpretó un importante funcionario entrerriano. Y confió que Urribarri pondrá su foco en convites porteños. Como afirma el refrán, Dios está en todas partes pero atiende en Capital, el mandatario apuesta a convertir a Capital en su cabeza de playa en su proyecto para ser coronado el sucesor del cristinismo.
(La Nota digital)













