Una docente que trabaja en la zona rural denunció que días pasados fue testigo presencial de una fumigación terrestre sobre el alambrado lindero a la Escuela Nº 18 “Evaristo Carriego” de Laurencena, en el Departamento Nogoyá. La maestra comentó que en ese momento, había chicos en clases y otros tantos jugando en el patio y con el viento, en dirección a la entidad educativa.

El “Grupo Ambiental Nogoyasero” lamentó esta situación y se preguntó: “¿Cuántas personas más tienen que enfermarse o morir para que tomemos conciencia del daño que se está causando, con el único fin de incrementar las ganancias económicas?”.

“¿Cuándo dejará el Estado de hacer ‘la vista gorda’ a este verdadero genocidio, tan solo porque se lleva una buena tajada de esa ganancia? Esta semana fue portada de casi todos los medios, la baja calificación del nivel educativo de nuestro país y es preocupante. Pero parece no preocupar que envenenen a nuestros gurises mientras intentan acceder, mínimamente, a esa educación devaluada”, informó El Observador del Litoral.

(La Nota digital)

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