El secretario General del Movimiento Evita, Juan José Albornoz (Diputado Provincial – FpV) le contestó al camionero Alizegui: «No es cierto que la ciudadanía en general esté de acuerdo con el paro. Esta es una medida decidida no por la dirigencia sindical sino que se enmarca en una estrategia de debilitamiento del gobierno, promovida por los grupos económicos concentrados».
«Los medios de comunicación opositores, principal herramienta operativa de estas acciones, son los que aseguran la masividad de la campaña. Y los grupos de alegres compañeros parados “al costado de las rutas”, un elemento para que aquel que quiera transitar con un camión cargado o un transporte, lo piense dos veces y en la mayoría de los casos, no lo haga», señaló Albornoz.
«El impacto mayor, que ocurre en el cordón industrial de Buenos Aires y la Capital Federal, tuvo otros aportes. Por ejemplo los piquetes de una izquierda incomprensible que se asume infantería del bloque que promueve a Massa para el caso de una salida electoral, que no se sabe hasta donde los entusiasma. Los cortes promovidos tienen la única finalidad de impedir la circulación, se entiende», agregó el referente del Movimiento Evita Entre Ríos.
«Estas simples consideraciones derriban entonces la afirmación de que “la ciudadanía en general está de acuerdo con el paro”. La ciudadanía en general está siendo agredida por los monopolios, con los medios masivos de comunicación a la cabeza, y ahora con la anuencia de cierto grado de fuerza sindical organizada».
«Con paritarias libres y muchos acuerdos cerrados en orden al 28 y el 30 % (Comercio, Bancarios, Uom, Uocra, entre otros), en un marco económico global, regional y local que debe ser considerado para entender la necesidad de reasegurar el pacto social, algunos sectores patean la mesa y hacen de ariete contra Cristina: hablan de exigir el 40 % o más, sin considerar que en algunos casos tienen los salarios más altos», aseguró el diputado provincial.
«Esto queda claro cuando Alizegui dice que “algunos gremios se apuraron a firmar una paritaria con el gobierno que no refleja lo que los trabajadores necesitan”.
Corporaciones
«Esta huelga tiene fundamento antidemocrático. Algunos gremios se arrogan la capacidad de impugnar a otros que suscriben acuerdos salariales en el marco de paritarias libres, invocando que no hay tal libertad de discusión. Impide esta huelga, de inicio, la posibilidad de que miles de trabajadores concurran a sus trabajos al carecer del servicio de transporte público de pasajeros. En sitios y medios de transporte como subterráneos de Buenos Aires, como sus dirigentes obreros no paraban, hubo incidentes y sabotajes para que no funcionen esos trenes. A la vera de las rutas, grupos impidiendo el tránsito de camiones. En los accesos de las grandes ciudades, grupos impidiendo la circulación de vehículos».
«En definitiva, una huelga general sin pueblo, sin precarizados, sin los trabajadores de la economía popular, sin desocupados, sin trabajadores movilizados. Una mezcla de paro convencional con lockout patronal, solo puede darse si la intención es desestabilizar un gobierno. Una alianza de estas características no puede tener ningún propósito en beneficio del conjunto del pueblo», finalizó diciendo Albornoz.
(La Nota digital)














