C. del Frade

Mientras hoy Evita cumple 98 años en el corazón del pueblo sencillo, hay que recordar el martirio al que fue sometido su cuerpo después de ser estragado por el cáncer. Lo secuestraron, lo ultrajaron y la idea de la Armada era sumergirlo, en pedazos, en el mar. Lo que le hicieron a Mariano Moreno, lo que le harían a cientos de compañeras y compañeros revolucionarios en los años setenta. Ayer, cuando llegamos a Loma Blanca, muy cerca de Olta, en La Rioja, este algarrobo recuerda la mutilación que le impusieron a Ángel Vicente Peñaloza, líder del primer partido político de mayorías en estos atribulados arrabales del mundo, como fue el partido Federal. Le cortaron la cabeza y los restos de su cuerpo continúan desaparecidos. Desde Mariano Moreno a Evita, pasando por el Chacho y los 30 mil desaparecidos, esas bestiales manifestaciones del odio de clase demuestran hasta qué punto las minorías temen a las más auténticas representaciones de las mayorías.
EN LAS REDES
A 98 años de su nacimiento #Evita permanece imborrable en la memoria del pueblo y su amor es una llama q enciende el corazón d los humildes pic.twitter.com/QcSeh9aN1X
— Sigrid Kunath (@SigridKunath) 7 de mayo de 2017
(La Nota digital)













