Ulises Tomassi, intendente de Cerrito, localidad entrerriana capital del biogás. Producen 191 metros cúbicos de biogás diarios y realizaron 3 ferias nacionales de energías renovables.
«Hola, mi nombre es Ulises Tomassi soy licenciado en Cooperativismo y Mutualismo y actualmente me estoy desempeñando como Presidente Municipal del municipio de Cerrito, provincia de Entre Ríos, que se encuentra situado a unos 50 kilómetros aproximadamente de la capital provincial, sobre Ruta Nacional Número 12 e intersección con Ruta Provincial Número 8. Referido a la historia del biogás en la localidad de Cerrito, las primeras iniciativas surgen allá por el año 2007, de mano del ex intendente Orlando Lovera, quien toma la iniciativa de ver qué soluciones se les podía llegar a dar a los residuos orgánicos, ya que, como toda comunidad, teníamos grandes inconvenientes con los mismos. Es así que en el 2007, en conjunto con la Fundación Proteger, una fundación de la ciudad de Santa Fe, se desarrolla un prototipo de biodigestor que actualmente se encuentra emplazado en la estación ferrocarril Urquiza de la localidad de Cerrito. Allí funcionaba en ese momento un alojamiento para deportistas, así que la idea era hacer un pequeño biodigestor para probar si funcionaba y, con ese biodigestor, generar gas para calentar el termotanque que calentaba las duchas y la cocina. Así que se desarrolló ese prototipo y funcionó muy bien. Posteriormente, años siguientes, se hizo ese mismo prototipo en la Escuela número 44 Florencio Varela de Pueblo Moreno, un barrio colindante a Cerrito que recibe alumnos de la zona rural. Ese prototipo genera gas metano que se utiliza en la cocina del comedor de la escuela para preparar los almuerzos de los niños y, de igual manera, el desayuno o merienda en caso de corresponder”.
“En 2014, se pone en marcha el tercer biodigestor, que éste se encuentra situado en donde estaba el predio del basural a cielo abierto. Ese biodigestor es de mayores dimensiones, tiene la posibilidad de tratar los residuos de hasta 10.000 habitantes, es el que actualmente también tenemos en funcionamiento y con el cual tratamos los residuos de toda la localidad. Fue así que en diciembre del año 2014, acá a mí ya me toca ponerlo en funcionamiento, porque justo yo estaba de vice intendente, y bueno, el intendente Orlando Lovera estaba de licencia, así que me tocó a mí poner en funcionamiento lo que es la clasificación diferenciada en toda la localidad. Y a partir de allí se comenzaron a recolectar los residuos orgánicos por un lado, los inorgánicos por el otro. Los orgánicos iban todos los biodigestores a estos tres que mencioné y se comenzó a dar el tratamiento correspondiente”.
“En el año 2016, ya siendo intendente del periodo 2015-2019, lanzamos el programa ambiental “Cerrito Más Verde”, programa que hoy sigue vigente y que básicamente tiene cuatro ejes: la gestión comunitaria de los residuos, el arbolado urbano, la educación ambiental y las energías limpias y alternativas. Con ese programa hicimos mucho hincapié en el trabajo diario relacionado con los biodigestores, así como con los otros ejes vinculados a los árboles, la educación ambiental y demás. En 2018, se sanciona la ley que declara a Cerrito Capital Provincial del Biogás (Ley 10.528), y en 2019 logramos impulsar una carrera de nivel superior no universitario, la Tecnicatura Superior en Agroecología, que actualmente también se dicta, en el Instituto Técnico de Cerrito.Estas iniciativas fueron desarrollando todo este programa con la impronta de solucionar una problemática común a muchas localidades, independientemente de su tamaño, que tiene que ver con los residuos. La idea era darle un tratamiento fundamental a cada uno de los residuos, ya sean orgánicos o inorgánicos”.
“Nosotros, con la fracción inorgánica, tenemos una cooperativa de trabajo que se encarga de hacer la clasificación en cinta, el enfardado y la posterior comercialización de los diferentes productos que se van recuperando. Así que esa cooperativa de trabajo complementa la actividad de la generación del gas metano, porque, si no, estaríamos solo tratando una problemática vinculada a los residuos orgánicos y nos quedaría una fracción sin tratamiento. El programa ambiental viene a englobar todo esto y a trabajar fuertemente en la educación y la concientización. Nuestra principal tecnología no es la producción del gas metano en sí, sino que necesitamos una buena materia prima, y para eso necesitamos el compromiso y la participación de la gente. Todos estos programas ambientales radican en ese eje central. Si no tenemos el compromiso y la participación de los vecinos, es muy difícil llevarlo adelante y sostenerlo en el tiempo, ya que es el ciudadano quien va a clasificar y lograr que ese residuo llegue al lugar de tratamiento en las condiciones adecuadas”.

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