Los ruralistas que se oponen a pagar la actualización del Impuesto Inmobiliario Rural arrojaron más de 1 tonelada de trigo «podrido» en la puerta de la Casa Gris.

«Representantes de las entidades mantuvieron una reunión con funcionarios de gobierno mientras el resto de los manifestantes aguardaban afuera, pero tras el encuentro “dieron por terminado” el diálogo y comenzaron con la polémica medida. Nuevamente hubo disturbios», publica Análisis.
(La Nota digital)













