El segundo Jefe de la División Homicidios de la policía de Entre Ríos, Marcelo Javier Rodríguez, de 37 años se quitó la vida, alrededor de las 6 de este lunes, de un disparo en la boca en el baño de la División Antecedentes Personales, sito en Laprida 460, lo que le provocó la muerte inmediata.
El director de Investigaciones, Carlos Schmunck, se mostró muy consternado por lo acontecido y anunció que “se están investigando los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión” ya que “no aparentaba tener ningún tipo de problema”. Según pudo saber Análisis, Rodríguez estaba en su segundo año de comisario, lo que le permitía realizar el curso de capacitación para estar en condiciones de ascenso a fin de año. Se había casado hacía dos años y tenía un hijo de un año y medio aproximadamente, quien estuvo muy enfermo, situación que lo afectó a punto tal de cambiarle el estado de ánimo.
“La verdad que estamos muy desorientados porque no aparentaba tener ningún tipo de problema, incluso su familia y su circulo íntimo no saben que pudo haber pasado”, sentenció Schmunck. En lo que va del año, este es el segundo hombre de la plana mayor de la policía que toma esta drástica decisión.
Según comentarios de los colegas a los que tuvo acceso Análisis, Rodríguez estuvo trabajando en el caso de homicidio ocurrido este domingo en Moreno y De la Torre y Vera, entre los ocupantes del Suzuki Fun y el Peugeot 306. Lo hicieron hasta las 3.15, y comentaban que estaban satisfechos con la jornada laboral, ya que tenían el arma utilizada, las evidencias, testigos y finalmente a los autores detenidos.
Por ello, luego de terminar todas las actuaciones de rigor, Rodríguez y sus compañeros se recostaron un rato, hasta que alrededor de las 6 fue al baño y se escuchó el disparo, lo que motivo que fueran de inmediato a ver y lo encontraron agonizando.
Rodríguez estaba en su segundo año de comisario, lo que le permitía este año hacer el curso de capacitación para estar en condiciones de ascenso a fin de este año. Se había casado hacía dos años y tenía un hijo de un año y medio aproximadamente, el que hace un tiempo estuvo muy enfermo, y según sus compañeros, eso lo afectó mucho, a punto tal de cambiarle su estado de ánimo.
Rodríguez estaba casado con la hermana del comisario de Cerrito, Omar Regondi, y tenía domicilio en esa localidad. Recorrió varios destinos policiales que le valieron reconocimiento y experiencia y tenía un legajo impecable.
Se están tratando de establecer las causas del hecho, ya que Rodríguez es la segunda llamativa muerte de un alto funcionario policial que ocurre en lo que va de 2010.
Al respecto, cabe recordar que el pasado 1 de enero, el comisario principal Pablo Kapp, jefe de la Dirección de Toxicología de la policía, terminó con su vida en el interior de la casa de su madre al efectuarse un disparo en la boca, con orificio de salida en la oreja derecha.
(La Nota digital)













