Un adolescente fue baleado poco después del mediodía de ayer en inmediaciones de avenida San Lorenzo y vías del ferrocarril, en Concordia, como desenlace de diferencias entre la víctima y el padre del presunto agresor.
El jefe de la Comisaría 3ª de Concordia, comisario Van Derdonckt, dijo que «pasada la hora 13, tomamos conocimiento de que una persona de sexo masculino, menor de edad, había sido herido de arma de fuego en inmediaciones de avenida San Lorenzo y la vía férrea. Presumiblemente sería un problema de vieja data, una disputa entre las familias».
Mientras tanto, Aníbal, un vecino del lugar donde se produjo el ataque, indicó que «yo estaba tomando mate con mi mujer y los nenes, adentro de casa, cuando escuchamos como el estallido de un cohete, cuando salimos el chico venía corriendo de la piedra que está allá, se quedó alojado en la garita donde vendemos leña y, ahí, sangraba y sangraba. Después vinieron los vecinos y, en eso, comentó quién le había tirado y lo que le había pasado».
También, refirió que «llamé a la policía y dos veces llamé a la ambulancia, que lo levantó y lo llevó al hospital, pero ya estaba muy mal. Después estaba lleno de vecinos. Estaba muy dolorido. Contó a los vecinos quiénes eran los que le hicieron eso», tras lo que aclaró que «con el hermano del que le tiró ya había tenido problemas, pero no sé qué se le dio al otro cruzarse y tirarle el tiro, así de cerca. Iba para la casa, pero mi mujer y los gurises le dijeron que no se moviera porque no iba a llegar muy lejos».
Por unos ladrillos
Por su parte, en el hospital Delicia Concepción Masvernat, donde era asistido su hijo, Germán, padre de la víctima, dijo que «yo volvía de trabajar y vi un montón de gente en San Lorenzo y las vías, pero ni me imaginé que estaba mi hijo tirado ahí».
Destacó que «mi hijo es menor, estudia, yo y la madre laburamos todo el día para que él esté en 4º año» y aclaró que «esto pasó todo por unos ladrillos, según la vecinada. Ya hace un mes atrás fue esto. Pero si mi hijo le rompió un ladrillo o dos ladrillos como él dice, por qué no fue a mi casa, me conoce, sabe quién soy. Yo todos los días cruzo por donde tiene la porquería de tierra y arena que vende, por qué no me para y me dice: Germán, mirá, pasa esto con tu hijo. Yo no soy nadie para hacer justicia, espero que mi hijo se recupere, pero él no va a estar más en esa esquina donde vende piedra y arena», amenazó.
Más adelante, remarcó que «mi hijo es la primera vez que tiene inconvenientes, pero él tiene problemas con todos los gurises».
Fuente: El Sol
(La Nota digital)













