El decreto que pone topes horarios a boliches y bares también retoma y amplía la ordenanza 8.385, por lo que desde anoche, los quioscos, maxiquioscos y drugstores tienen restringida la venta de bebidas alcohólicas. El ex concejal Pablo Donadío, autor de la ordenanza 8.385 del año 2002, se manifestó a favor de la determinación municipal y expresó que nunca debió dejar de aplicarse la norma.

Fiesta de disfraces 7
Fiesta de disfraces en Paraná.

El decreto 1.754 del Ejecutivo municipal de Paraná fijó topes horarios a boliches y bares, pero también toma otra medida que genera polémica: retoma y amplía la ordenanza 8.385 del año 2002, popularmente llamada ley seca, que tuvo grandes dificultades para ser aplicada.
Lo que hace el gobierno ahora es rescatarla, con la decisión de hacerla efectiva. Además, el nuevo decreto especifica los alcances del artículo 2 de la ordenanza 8.385, que prohibía la venta de alcohol de 0 a 8 “en establecimientos comerciales que giran en los rubros quioscos y/o ventas de productos alimenticios, que no cuenten con habilitación municipal para el consumo de bebidas en el lugar”.
Ahora se incluye “dentro de los alcances del artículo 2 de la ordenanza 8.385 a los locales comerciales que funcionen como maxi-quioscos, bar al paso, drugstores y/o similares y cualquier otro establecimiento, independientemente de la denominación actual o futura, dedicado a la comercialización de bebidas y productos alimenticios que no cuenten con autorización para el consumo de bebidas en el lugar”.
La veda empezó a regir anoche a las 0 y los quiosqueros se enteraron la semana pasada, cuando les llegó el decreto junto con un mapa donde se ilustraba la cobertura del decreto recientemente firmado.
“Coincido con esta aplicación, hace varios años atrás intentamos poner un cierto orden en las actividades que se ofrecen al aire libre y frenar el uso y abuso que hacen empresarios”, manifestó a LT14 el ex concejal Pablo Donadío. Luego consideró que “nunca se debería haber dejado de implementar” y recordó que “en su momento la norma consistía en el control del expendio de las bebidas alcohólicas, no sólo a menores”.
Por otra parte, se manifestó a favor de la implementación de un tope horario en bares y boliches. Al respecto, aseguró que “en general, en gran parte de ciudades del país a las 6 se corta la música. Paraná es una de las pocas ciudades capitales de una vida nocturna que sigue siendo diurna”, afirmó Donadío.
Por su parte, una quiosquera manifestó a LT14 que es normal que los jóvenes concurran a los comercios a consumir alcohol tras el cierre de los boliches. “Se sientan a tomar algo y a comer porque tienen hambre”, expresó la comerciante tras aclarar que hasta ahora sólo le vendía a mayores de 18 años.

La ordenanza
La recordada ordenanza 8.385, de autoría del ex concejal Pablo Donadío (UCR), fue sancionada en 2002 y promulgada en 2003, durante la gestión de Sergio Varisco.
Prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años en la ciudad (artículo 1). Y, además, prohíbe el expendio de este tipo de bebidas de 0 a 8 horas “en los establecimientos comerciales que giran en los rubros quioscos y/o ventas de productos alimenticios, que no cuenten con habilitación municipal para el consumo de bebidas en el lugar”, dice el artículo 2, que fue ampliado o especificado ahora por decreto.
Por otro lado, establece la obligación de colocar carteles en los comercios alcanzados por la ordenanza, que indiquen la prohibición de vender bebidas alcohólicas a menores de 18 años y recuerden la restricción horaria que dispone la Municipalidad.
Asimismo, en su artículo 4 prohíbe el consumo “en la vía pública y en el interior de los estadios u otros sitios cuando se realicen en forma masiva actividades deportivas, educativas, culturales y/o artísticas excepto en los lugares y horarios habilitados por el Departamento Ejecutivo Municipal”.
La ordenanza 8.385 está “vigente” hace seis años aunque no se ha aplicado hasta ahora. En su momento, se presentaron cinco recursos de amparo contra la Municipalidad y todos fueron rechazados por la Justicia, por entender que no se violaba ninguna garantía constitucional, ningún derecho a comerciar y a sostenerse con su negocio, como los comerciantes argumentaban.
Pero el texto tenía inconsistencias y el área legal de la Comuna hizo señalamientos que elevó al Concejo para que éste reviera la redacción. Eso fue hace cinco años. Desde entonces nunca más se habló de la norma, hasta ahora.
La norma prohíbe la venta de bebidas alcohólicas a menores, “pero esta disposición ya está contenida en una ordenanza anterior, la 7.594, y además en 1997 fue promulgada la ley nacional de alcoholismo -que prohíbe la venta a menores-.
Por otro lado, “se impone una clarificación sobre la interpretación del artículo 2, que restringe la venta en locales que no estén habilitados para el consumo de bebidas en el lugar”, decía Legales.
“La ordenanza 7.382 define el rubro quiosco como un comercio dedicado a la venta de cigarrillos, golosinas y bebidas no alcohólicas”, lo que interpretaba como “una prohibición tácita para la venta de alcohol en esos comercios”.
(radio LT14)

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