Lo dijo María Inés Cabrol, a cinco años de la desaparición de Fernanda Aguirre. La mujer aseguró que la joven está con vida. “Si la hubieran matado hubiera aparecido, teniendo en cuenta que se ofreció una recompensa”, indicó Cabrol tras estimar que “la vendieron a una cadena de prostitución”.

“Para nosotros es como que el tiempo no ha pasado, porque estamos tan profundizados en este tema, que para mí fue ayer (que se la llevaron), dijo María Inés Cabrol a radio LT14.
Asimismo, expresó que “si a ella le hubieran quitado la vida, hubiera aparecido, más si hay plata como recompensa”. En ese sentido, estimó que “conociendo” la familia de Miguel Angel Lencina, sus integrantes hubiera aportado los datos necesarios con tal de obtener el dinero ofrecido por el Gobierno. Además, dijo que en su corazón no cabe la posibilidad de que ella esté muerta.
“Hay veces en que bajoneamos, hay días que estamos mal, no es fácil, porque hay días en que no me quiero levantar, pero me pongo a pensar que ella necesita que yo me levante y siga luchado”, expresó la madre de Fernanda.
Más adelante, señaló: “No he logrado mucho, pero no me tengo que quedar, tengo que seguir buscando a mi hija hasta que Dios me de vida, siempre digo que el que busca, encuentra”, destacó.
Por otra parte, la mujer dijo que el resto de la sociedad y las autoridades sólo se acuerdan de su hija el 25 de julio y comentó que no ha podido comunicarse con el juez de la causa ni con su abogado Julio Federik.
Consultada por LT14 sobre el destino que le dieron a su hija una vez secuestrada, Cabrol estimó que “la vendieron a una cadena de prostitución; es lo que ella puso en la última nota que encontraron en Salta, yo estoy totalmente segura que era de ella, porque era su letra”, manifestó.
“Una chica en un prostíbulo en Buenos Aires estuvo con ella, no la reconoció, pero le dijo que era Fernanda Aguirre y que el papá y la mamá la estaban buscando”, afirmó la madre.
En otro tramo de la entrevista, María Inés imagino que hoy su hija “está más grande, más mujer, la creo luchadora, tenía un carácter fuerte, va a seguir luchando desde donde esté”, dijo.
“Lo que voy a seguir haciendo es repartir afiches en las ciudades que no anduve, quisiera lograr que el Gobierno ponga personas para investigar a fondo y encontrar a las chicas que desaparecen”, mencionó.
Sobre la teoría de que su hija está en un prostíbulo, enfatizó: “Ojalá se conmueva el corazón de algún cliente; que me la devuelvan si es que tienen un poquito de corazón, porque han de tener madre e hijos, que me devuelvan a Fernanda”, reclamó. “Sino vamos a seguir cada vez más, para perseguirlos por donde sea”, concluyó.

El día que se la llevaron
La desaparición de la joven de San Benito se produjo el 25 de julio de 2004, cuando Fernanda salió a realizarle unos mandados a su mamá María Inés Cabrol.
El principal sospechoso del episodio fue Miguel Angel Lencina, un peligroso delincuente condenado por homicidio y que ese día gozaba de una salida otorgada por un juez para visitar a su familia.
Lencina fue detenido por el secuestro, aunque días después fue hallado ahorcado en la celda de la comisaría quinta de Paraná, donde estaba alojado.
Mirta Chávez, su viuda, fue condenada en diciembre de 2007 a 17 años de prisión, acusada de ser coautora del secuestro al haber sido quien se comunicó telefónicamente con la familia Aguirre para pedir el rescate de 2.000 pesos que se pagó por la adolescente.
El otro implicado en la causa fue Raúl Monzón, un primo de Lencina, inicialmente procesado como partícipe secundario del hecho y absuelto en el debate.

(La Nota digital)

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