El de ayer fue el tercer día de reclamos de los médicos residentes de la provincia, profesionales que están en formación en distintas especialidades y que por ese adiestramiento –a la vez que aprenden, claro, también dan atención a pacientes, a veces cubriendo la tarea de profesionales de planta—perciben un salario, a modo de beca, financiado en partes iguales por la Provincia y la Nación, de 2.100 pesos. Entre otras cosas, los residentes pretenden que esa suma se actualice hasta llegar a una cifra de por lo menos 3.000 pesos. El reclamo, que cobró la forma de una huelga que ya lleva tres días, impactó de modo directo en la atención de los hospitales públicos, y dejó al descubierto una realidad que ahora los funcionarios reconocen: los residentes cubren buena parte de la tarea que les corresponde a los médicos de planta.

Durante dos días, estuvieron protestando frente a la Secretaría de Salud, y como no consiguieron respuesta a las demandas ayer cambiaron de escenario: se fueron hasta Casa de Gobierno, en el corazón del Centro Cïvico. Allí, lograron que los recibiera el ministro de Economía, Diego Valiero: la gestión, de igual modo, no prosperó, y los resultados que consiguieron fueron magros.

“El ministro no nos dio ninguna respuesta: dice que esperemos hasta lunes o martes, pero que plata no hay”, resumió Cecilia Albornoz, integrante del Centro de Médicos Residentes de Entre Ríos.

La apuesta, dijo, es lograr que el Gobierno dé respuesta a los cuatro puntos básicos que plantearon, y que hasta que no haya resolución, la huelga continuará, afirmó.Hoy, tienen planeado volver a manifestarse en Salud, desde las 9.

Los residentes piden, a saber:

* que se eleve el monto de bolsillo del salario que perciben, de 2.100 a 3.000 pesos;
* que se pague en término las becas de los residentes de 1º y 4º año, impagas desde junio último, y que esa cuestión quede resuelta hacia futuro, sin que seas necesario manifestarse en la calle para que haya una resolución;
* que se regularice la situación de los instructores, que no están cobrando sus haberes, al igual que colaboradores docentes, que hace un año no perciben salarios; y
* que se les abone el adicional por haber seguido trabajando durante el receso de julio a raíz de la gripe A; se trata de 40 pesos por día que ya cobró el resto del personal de Salud.

No todos cumplen

El doctor Hugo Cati, director del Hospital Materno Infantil San Roque, aceptó que desde que se inició la protesta de los residentes, la tarea que tenían a su cargo éstos en el nosocomio pasó a ser desarrollada por los médicos de planta. “El primer día, tuvimos bastante desorden. Pero ahora ya estamos trabajando normalmente. Claro que hay más trabajo para el médico de guardia, porque los residentes cubren mucho las guardias. La Guardia está ahora sobrecargada”, apuntó Cati.

Donde hubo mayores inconvenientes fue en el Hospital San Martín: allí los residentes representan el 10 % de la planta total de profesionales, que suman más de medio millar. El sector más afectado por el paro fue el Servicio de Cirugía, según aceptó la directora del nosocomio, la doctora Sandra Roland.

“En las cirugías mayores, el cirujano de planta opera junto a los residentes de cirugía, que hacen las veces de ayudantes quirúrgicos. En los últimos 20 años es como que el hospital se había acostumbrado a la presencia de los residentes, que están disponibles las 24 horas. Por eso, el jefe de Cirugía debió convocar a todos los médicos de planta para que operaran ayer”, contó.

Claro que el conflicto de los residentes desnudó la raíz de la fragilidad de la estructura sanitaria de la provincia: la imposibilidad de los hospitales de conseguir que todos los médicos de planta cubran las 36 horas semanales de trabajo. “No es sólo un problema de nuestro hospital: esto se da en toda la provincia –señaló Roland—. Hay médicos que no cumplen su horario, o vienen, marcan su horario, y se van. Hemos tratado de corregir esto, y algo hemos logrado, pero todavía falta”. Como el médico no trabaja las horas reglamentarias, el residente, que está disponible las 24 horas, suple al profesional de planta de los hospitales.

“Es producto de la desorganización”

El médico Carlos Berlo, integrante de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud, acusó a los directores de los hospitales por la situación planteada a raíz del paro de los médicos residentes, que a su vez dejó al descubierto la falta de personal médico necesario de planta para atender a los pacientes.

“En realidad, es la historia de nunca acabar. Los residentes ocupan un espacio dentro del hospital, y a veces es un espacio muy grande. En algunos sectores, su presencia es vital pero esto es así porque evidentemente hay poco personal. En otros casos, porque hay algunas falencias organizativas, que llevan a que el residente trabaje mucho más tiempo que un médico de planta”, opinó.

La cuestión, apuntó, deriva de una falta de organización. “Si el hospital está desorganizado, esto va a seguir pasando. Si es verdad que los residentes cubren la tarea de los médicos de planta, esto es exclusiva responsabilidad de los directores. Los directores son los que mandan, los que avalan que los residentes trabajen en sectores que no corresponde. El director es quien debe poner las cosas en orden”, añadió.

Berlo cuestionó que no se haya avanzado con la reestructuración de las plantas orgánicas de los hospitales, tal como se había comprometido el Gobierno, y que tampoco se haya reglamentado la Ley Nº 9,892, sancionada en diciembre de 2008 por la Legislatura y promulgada en febrero último por el Poder Ejecutivo, que entre otros asuntos prevé que los cargos de directores de hospitales se haga mediante el sistema de concursos.

“Hay jefes de servicio que están cumpliendo una función para la cual no le pagan. Tienen más responsabilidades que premios. Están cumpliendo la tarea de jefe y tienen el cargo de residente, la categoría inicial en la carrera médica. Aunque todo radica en la falta de presupuesto: si el Gobierno de verdad quiere cambiar algo, primero debe plantearse cuánto quiere invertir en Salud”, dijo Berlo.

Abecé

El malestar entre los médicos residentes no es de ahora, sino que viene de larga data. A comienzos de julio de 2008 el conflicto de los profesionales los llevó a manifestarse a las puertas del Teatro 3 de Febrero, durante la visita que realizó a la provincia la ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, cuando vino aquí para el lanzamiento del Plan Integral de Salud, una propuesta del Gobierno en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Entonces, ya afilaban sus reclamos en procura de conseguir un aumento salarial, que no se daba desde septiembre de 2007.

Entonces, percibían 1.700 pesos, lejos de los 3.200, el valor de las becas vigente en Santa Fe. En 2007 habían logrado un acuerdo con el Gobierno y se convino aumentarles el monto de las becas que percibían, de 1.300 a 1.700 pesos.

Pero cada incremento fue arrancado a las autoridades por la vía del reclamo público. En 2005 los residentes consiguieron un aumento en el monto de las becas: esa vez, el valor pasó de 800 a 1.100 pesos.

A mediados de 2006 volvieron a expresar sus reclamos en demanda de una equiparación salarial entre becados provinciales y nacionales. Hasta entonces, unos percibían 1.100, y los otros 830 pesos, y luego de varias protestas, Salud accedió a aumentar el monto de las becas a 1.300 pesos. Y desde septiembre de 2007, ese monto subió a 1.700 pesos. En 2008, obtuvieron un aumento de 300 pesos. Ahora, están otra vez en la calle por lo mismo.

(El Diario)

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