El gobernador Sergio Urribarri seguró que la Presidenta tomará con firmeza la conducción política del peronismo y que será candidata en 2011: “No hay otras alternativas”. Además, aseguró que con la desaparición física del ex mandatario «muere el Peronismo Federal, cuya única bandera era confrontar con Néstor Kirchner».
Sergio Urribarri confía en la capacidad de Cristina Fernández para conducir políticamente al kirchnerismo tras la muerte del mentor de ese espacio. Confía en que la mandataria profundizará el modelo y logrará mantener en armonía los diversos sectores que el fallecido Néstor Kirchner encolumnaba con habilidad.
Urribarri, que estuvo en la residencia de El Calafate unas horas después del deceso, y que llevó a 50 intendentes peronistas al velatorio, cree que “tras el impacto” la Presidenta desempeñará con éxito la suma de funciones que antes compartía con su marido.
“Cuando la mirás desde lo político y lo institucional, la ves muy firme. Va a tomar la riendas con firmeza y toda la dirigencia rápidamente reconocerá esa conducción”, aseguró a diario Uno, durante una entrevista realizada ayer por la tarde en el patio de la casa donde vive en Paraná.
—¿Qué alternativas tiene la Presidenta, en términos políticos, luego de la desaparición física de Kirchner?
-No hay alternativas, ninguna. A nadie se le pasa por la cabeza ni acompañar a alguien como alternativa ni ser alternativa (a Cristina).
—No lo pregunto en términos electorales, sino en cuanto a ser la única referencia fuerte del kirchnerismo.
-No percibo que exista otra alternativa, para nada
—¿Es apresurado hablar de la reelección?
—Es algo natural. Vos te preguntás ¿quién?y, es ella. Además ya venían en una paridad de intención de voto y de imagen con Néstor. Surge entonces como algo muy natural, más allá de que parece apresurado si lo planteás como un anuncio o como una estrategia en este momento.
—¿Cuáles son las acechanzas y obstáculos que políticamente deberá afrontar? Hay quienes consideran que es peligroso el crecimiento político de Hugo Moyano. Otros creen que sectores de la oposición intentarán ponerle piedras en el camino.
—Hay que descartarlo a Moyano como hipótesis de conflicto o de entorpecimiento. Es un tipo con mucho más sentido común del que vende. He tenido charlas con él, porque me he ganado su afecto y su confianza. Y él siempre hace alguna referencia a la prudencia que ha tenido en determinadas circunstancias. Me ha contado incluso que hasta con Fernando De La Rúa tuvo esa conducta. Hugo es un tipo muy sensato. Aparece como un luchador o un peleador, que es el rol que cumple. Pero, quién iba a imaginar que en momentos en que lo estaban velando a Néstor, él iba a sentarse con (Héctor) Méndez, de la Unión Industrial, para decir de alguna manera que si alguien cree que puede haber riesgo en la paz social, él no quiere que eso ocurra.
El riesgo que se presenta, la resistencia va a ser de los mismos sectores que resistieron a Kirchner. Los mismos sectores a los que la política de Néstor –que era una política de distribución con equidad– no los afectaba para nada, pero que a ellos no les gustaban. Y ellos serán los que en algún momento van a intentar producir alguna grieta en el gobierno.
Pero Moyano no. Él defiende a capa y espada a los laburantes. Sino hubiera sido así, no hubiera habido distribución con equidad. Si cuando Néstor planteó esto, de darle valor a los laburantes, hubiera habido un Moyano débil, en algún momento (el gobierno) iba a ceder.
—¿Cree que hay temor, angustia, incertidumbre o al menos curiosidad de la gente por saber cómo se llena este espacio? ¿O la confianza en Cristina es tal que no hay margen para dudas?
—No dudo de que en algunos sectores hay interrogantes abiertos, porque la muerte de Néstor, de esta forma, imprevista, los genera. Este vacío lógicamente despierta interrogantes, pero uno que conoce un poco más los procederes, la capacidad y la personalidad de Cristina, sabe que no hay riesgo en esto. No hay vacío de poder. No hay vacío de liderazgo. No hay vacío de gestión.
—¿No hay vacío de liderazgo?
—No, no… acuérdense de lo que les digo. Ella rápidamente va a ocupar ese rol.
—¿Y qué papel juegan los gobernadores?
—Mentiría si dijera que no hemos hablado de esto en estas horas. No de apoyar, porque si uno lo dice así, es como si antes no apoyaba
Pero sí decir que estamos para profundizar la apuesta, para redoblar el esfuerzo , y ahí no es lo mismo que lo planteemos de manera contundente y pública como lo estamos haciendo, a que la gente lo suponga. Los gobernadores queremos redoblar la apuesta. Estos logros que inició Néstor en 2003 y continuó Cristina, necesitan ahora más que nunca que se profundicen.
—¿Para ello se reeditará la liga de gobernadores?
—No, será de manera natural, como lo hicimos también antes de la muerte de Néstor. Pero como seguramente va a haber dudas, planteos o temores, uno tiene que ser claro y contundente.
El Peronismo Federal
Urribarri entiende que el Peronismo Federal (PF) tiene, a partir de la desaparición física de Kirchner, algunos problemas para sostener su discurso e incluso supone que le llevará varios días a sus dirigentes rearmar la posición para expresarla públicamente.
“Hablando con los gurises y con Ana, porque pasamos por momentos jodidos, de dolor y llanto, mientras mirábamos cuando partía el avión con sus restos, e un momento les dije: “Con Kirchner muere el PF, porque había nacido en función de confrontar con alguien”, contó Urribarri.
Luego revisó el pensamiento inicial. “ No sé si se muere, o deja de tener elementos para ser noticia. Qué van a confrontar con esta mujer que está laburando y transformando el país, que encima es mujer, que encima se quedó viuda, que encima…”, indicó en alusión a la Presidenta.
Pero además, dijo, el PF es “una mezcla tan rara, que no se si se suman o no. Creo que su existencia tiene corta vida. Ya antes era difícil que continuara, porque uno se pregunta qué tienen que (Carlos) Reutemann con (Alberto) Rodríguez Saá, o (Eduardo) Duhalde con (Mauricio) Macri, que estaba cerca del PF. Sí coincidían en algo, era en querer desestabilizarlo a Kirchner.
—No es válido pensar que el PF se declaraba en contra del modelo y que si este se profundiza, el sector sigue teniendo argumentos para estar en contra.
—Ellos mas que estar en contra del modelo, estaban en contra de Kirchner, a quien habían elegido como punching ball. Ellos hablaban de la forma del gobierno, no del fondo, porque si discuten el fondo es porque no son peronistas. La distribucion con equidad, el combate contra la pobreza y la marginalidad, por primera vez en 50 años empezábamos a soñar con ser un país en serio… La industrialización, la impresionante apuesta que hizo Kirchner por la industrialización. Hoy leía un testimonio de Hugo Yazky, quien decía que la Casa Rosada era lo que estaba después de los gases lacrimógenos, y a partir de Néstor Kirchner, la Rosada fue la casa de las políticas de Estado. ¿Me entendés?
Garantías para la interna
Pese a esto, Urribarri no termina de imaginar un escenario de acercamiento con la disidencia del justicialismo, ni en lo nacional ni en lo provincial.
“Kirchner no era una deformación trágica, sino todo lo contrario”, señala contrariando la frase del ex gobernador Jorge Busti. “Lo que cambió es que murió Kirchner, pero antes y ahora siempre hubo garantías sobradas para participar de cualquier proceso interno, en el que quien gane conduzca y quien pierda acompañe”, aseguró.
Igualmente supone que “el debilitamiento natural del PF puede llevarlos a que reflexionen, ya que actuaron con cierta ingenuidad o falta de fundamentos al irse por afuera del peronismo. No había argumentos para ir por afuera salvo que, como dicen algunos, el argumento sea intentar que el peronismo pierda. Porque también hay quienes dicen que hay dirigentes que sostenían esto antes de la muerte de Kirchner.
Pero siempre hubo garantías para participar. Lo dije hace una semana en San Gustavo: que me dijeran qué obstáculo había y yo me ocupaba personalmente de removerlo, más allá de que yo creo que no los hay.
—¿Y el argumento del aparato de gobierno puesto a jugar en la disputa interna?
—Siempre hubo aparato.
—¿Y en el ámbito nacional donde le atribuyen a Daniel Scioli un rol de eventual componedor?
—Daniel es una buena persona, con quien hice amistad en estos años, y tiene perfectamente claro que su distrito es la provincia de Buenos Aires y va a dar pelea ahí…
—Algunos dicen que con la muerte de Kirchner nació el kirchnerismo, como algo diferenciado del peronismo.
—Es muy prematuro hablar de eso. No digo que no pueda suceder, pero lo que queda en claro es que quien mejor interpretó a (Juan Domingo) Perón, después de Perón, fue Kirchner. Este es el gobierno más peronista de la democracia moderna, por lejos. Es más peronista que muchos de los que hablan. Claro que hay una impronta muy especial, por parte de Néstor, pero lejos de ser un alejamiento del peronismo, es todo lo contrario, son logros del peronismo.
—En la historia reciente de la Argentina hubo situaciones que pueden compararse con la muerte de Kirchner. Una de ellas es la muerte del ex Presidente Raúl Alfonsín. ¿Cree que lo de Kirchner tendrá el mismo efecto electoral?
—La muerte de Néstor hace visible el agradecimiento de una sociedad que observa que vive en un país mejor. La muerte de una persona es la oportunidad de que todos, por tristeza, dolor, agradezcamos lo que tenemos, y acá pasó eso. La Argentina que no estaba visible, se hizo visible, y eso es incontrastable. Electoralmente puede que tenga algún efecto, porque se corrió el velo y muchas de las cosas que nos querían meter en la cabeza, ahora es imposible que lo sigan intentando. Electoralmente hay una posibilidad mayor porque después de la muerte de Néstor, si de algo no tengo dudas, es de que se profundiza el modelo.
Es más, pareciera que la muerte de Néstor garantiza esto. Lamentablemente se nos fue un tipo que hizo tanto. Pero conciente o inconcientemente, al morir , él es como decir que se tuvo que morir para que se vea.
Comparto lo que dijo Florencia Peña, que fue duro, pero para mí muy real. Dijo: “Lo que pasa es que la oposición lo quería muerto a Néstor, pero claro, no esta muerte. Lo querían muerto políticamente”.
—Lo que ocurre a nivel nacional de qué manera repercute en el urribarrismo
—En lo político se va a sentir un vacío enorme, pero también se percibe la voluntad de acompañar a quien va a cubrir ese vacío. Yo la he visto a Cristina tomar decisiones muy importantes sola. Decisiones que cambiaron el curso de las cosas de manera increíble, en temas muy grosos. Por supuesto que Néstor era el tipo que concentraba más la acción política. No es que todo pasaba por él, pero muchas cosas pasaban por él, pero las decisiones de gobierno las tomaba Cristina. Ahora que liderar ese vacío que deja en lo político.
—¿Confía ciegamente en la capacidad de la Presidenta?
—La Presidenta es un cuadro de la gran capacidad, una mujer con una valentía tremenda y una capacidad enorme. No he visto presidente en la Argentina que tome las decisiones con un rigor tal, tan resposablemente…, es una mujer que tiene todos los atributos para ser la mejor Presidente de la democracia argentina. Y no podés ser políticamente mediocre y eficiente en el gobierno. Es un cuadro político con todos los atributos.
—¿Los cambios serán entonces en el desempeño al frente del gobierno?
—Tenemos una motivación pocas veces vista en nosotros por laburar… Ese es el mejor homenaje que podemos hacerle al tipo que cambió el país. El que le demostró al país que desde la política se pueden cambiar cosas, desde la política que había sido tan denostada. El mejor homenaje es que si yo laburaba 12 o 14 horas por día, por lo menos, hacer una vez y medio lo que hacía.
La anecdota que contará en unos años
Urribarri no dudó cuando se le preguntó por una anécdota con Kirchner que lo mostrara como era el ex Presidente en el trato personal.
Recordó el momento de mayor confrontación con sectores agropecuarios por las retenciones a la exportación de granos.
“Estábamos todos los gobernadores en un hotel cuando recibí un llamado de Néstor”. El ex Presidente le pidió a él y a Scioli que hablaran en el acto del oficialismo, que se desarrollaría casi en forma simultánea con uno convocado por la Mesa de Enlace Agropecuaria frente al Monumento a los Españoles, en Capital Federal.
Urribarri confió que se puso muy nervioso ese día. “A mí me temblaban las patas, era un mundo de gente en el acto y me temblaban los garrones. Me encerré en el baño del hotel y la llamé a la negra y le conté que tenía que hablar”, recordó aludiendo al llamado que le hizo a su esposa.
“Ella me dijo ’Quedáte tranquilo y hablá de tu gente’. Y creo que al final me salió algo lindo ese día”, añadió en referencia a su discurso en el acto frente al Congreso.
Cuando concluyó, esperaba ansioso las palabras de Kirchner que lo había escuchado atentamente.
“Terminé de hablar y él me abraza y me dice: Bien Pato, bien… Ahora me doy cuenta por qué Cristina jode tanto con vos”.
(La Nota digital)













