En el marco de un programa del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, más familias entrerrianas participaron en la inauguración de su propia vivienda en la zona rural de Santa Ana, departamento Federación. Para octubre, serán 200 las viviendas construidas por el programa.
Además, consorcios y Municipios recibieron aportes por 4,5 millones de pesos, para continuar la ejecución de estas obras, destinadas a familias de bajos recursos que viven en casas precarias y no acceden al sistema de financiamiento tradicional.
Mediante estos aportes, Municipios o consorcios -conformados por presidentes de Juntas, zonales de Vialidad y un delegado de la Subsecretaria de Desarrollo Rural- son los encargados de administrar y llevar adelante la construcción de las viviendas. En total, se llevan entregados 23, 8 millones de pesos de los 30 millones que se prevén para la concreción de 200 viviendas en todo el territorio provincial.
Tres familias de la zona rural de Santa Ana, en el departamento Federación, accedieron este martes a la vivienda propia. Así, Gabriel Dalzoto, Claudia Leonardi y Martina Bravo, con sus respectivas familias fueron partícipes del acto inaugural de sus propias casas. La construcción de las viviendas se realiza en el marco del programa federal de Vivienda y Mejoramiento del Hábitat Rural y Aborigen, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
En la provincia, el programa cuenta con un presupuesto de 29.800.000 pesos para concretar 200 viviendas en todo el territorio provincial. La coordinación de Programas Especiales es la encargada de ejecutarlo en Entre Ríos, junto a Municipios y consorcios, que son quienes administran y llevan adelante las obras. Son también estas instituciones las encargadas de acordar con las familias las formas y plazos de devolución del dinero invertido, que luego vuelve a conformar un fondo a reinvertir en más viviendas.
Decisión política
El coordinador de Programas Especiales, Daniel Irigoyen, consideró que “no hay cosa más satisfactoria que entregar viviendas”. Indicó que “para que sucedan este tipo de cosas, hacen falta proyectos, acompañamiento y quienes estén en la ejecución; pero por sobre todas las cosas, decisión política. Cuando todo se facilita desde el gobierno nacional y provincial, suceden este tipo de cosas”.
Explicitó que tanto el gobernador Sergio Urribarri, como el ministro José Cáceres, lo instruyeron para que los programas “lleguen a los que nadie llega, y lo estamos haciendo realidad”. Aseguró que, en el caso particular de este programa, los recursos “los aportan los que más tienen y llegan a los que están excluidos de la sociedad. Con hechos concretos, estas personas están comenzando a ser ciudadanos de este país”.
Afirmó que así, “las decisiones políticas se transforman en hechos y avanzamos hacia una sociedad más integrada, donde todos tengan las mismas posibilidades”. Agradeció luego al intendente local, “que creyó y ahora está queriendo mucho más. Lo va a tener”, confirmó.
Participaron también del acto inaugural, el intendente de Santa Ana, Mario Toller; los senadores de Federación, José Luis Panozzo; y de Villaguay, Jorge Girardi; y el subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Desarrollo Social, Marcelo Baez; entre otras autoridades locales y provinciales.
La crianza de campo
La flamante dueña de la casa donde se realizó el corte de cintas, Martina Bravo, contó que hace más de 20 años que vive en la zona. “Yo me crié acá. Siempre solicité ayuda y recién ahora pudimos lograrlo”, señaló. “Esta casa es un poquito más grande que la que yo estaba, y tiene más comodidades”, agregó.
Martina y su esposo tienen seis hijos, de los cuales tres viven con ellos y van a la escuela en el lugar. “Los otros ya tienen sus parejas”, aclaró, tras lo cual destacó la posibilidad que se le brinda “de seguir luchando donde me crié y que mis hijos puedan también quedarse. No es lo mismo la crianza de campo”, subraya.
Su esposo es originario de Chajarí y trabaja por la zona “en todo lo que sale, principalmente en la cosecha”. Finalmente, la mujer mostró su gratitud para con el intendente y el gobernador, “que siempre lucho hasta que logro hacer viviendas en la zona rural”.
Volver al pago
También Gabriel Dalzoto, su mujer y su pequeña hija, accedieron a la vivienda propia. “Estábamos en Chajarí alquilando, pero mis padres viven acá y con esta posibilidad volvimos al pago”, relata.
Su mujer comenta que sin esta ayuda, “no hubiera sido posible para nosotros tener una casa, con el alquiler se hace muy cuesta arriba”. Los jóvenes están contentos de tener su propio techo en un lugar “tranquilo”, con escuela y la ruta muy cerca para criar a sus hijos.
Un programa que se afianza
Tras dar la bienvenida a los presentes, el intendente de Santa Ana, Mario Toller, comentó que en su departamento el programa “es una nueva experiencia”. Recordó que cuando comenzaron, “teníamos muchas expectativas, pero nada se compara con verlo concretado hoy”. Informó que si bien se entregaban tres viviendas, hay otras tres en construcción y el convenio es por un total de 20.
“Vamos a seguir trabajando en este programa porque creemos que es muy importante para nuestra zona”, resaltó el intendente y aseguró que “éstas no serán las últimas viviendas. Este es un programa que vino para quedarse”. Manifestó luego la importancia de que la iniciativa contara con el respaldo del gobernador, ya que “no se había dado nunca en nuestra zona”. Finalmente agradeció a funcionarios, trabajadores y concejales, quienes trabajaron “en conjunto” para llevar adelante el proyecto.
Federalización
El senador por el departamento Federación, José Luis Panozzo, consideró que la concreción de las viviendas era “un momento histórico”, entre otras obras que se hacen “en conjunto, independientemente del color político al que pertenece cada uno”. Parafraseando al gobernador Sergio Urribarri, dijo que “estamos mejorando la calidad de vida en nuestra Entre Ríos profunda, para que la gente tenga la oportunidad de seguir viviendo en la zona rural”.
En este sentido, rescató las diferentes acciones que se vienen realizando en materia de educación, salud, producción y caminos en estos lugares. “El objetivo es fortalecer a quienes viven en la zona rural y apostar al desarrollo local, con una mirada y una política de Estado acorde”, indicó. Destacó la “federalización” de los recursos planteada por el programa, ya que las familias abonarán las cuotas correspondientes a los consorcios o Municipios, que las podrán reinvertir en nuevas viviendas.
“La vivienda dignifica a la familia”, subrayó el senador, tras lo cual agradeció la presencia y acompañamiento permanente de los funcionarios provinciales “en las definiciones de nuestras comunidades”. Valoró finalmente, el apoyo brindado por el gobernador Sergio Urribarri a “nuestro departamento”.
El programa
El programa de Vivienda Rural y Aborigen del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación , es ejecutado por la Coordinación de Programas Especiales y abarca la construcción de 200 viviendas para habitantes de zonas rurales que viven en forma precaria. En un principio, el proyecto contemplaba la vivienda sola. Cuando los equipos realizaron el relevamiento, la gente expresó la necesidad de incorporar agua y luz. Fue así que se acordó con Nación incorporar la realización de pozos de agua y bajada de luz eléctrica.
Las construcciones cuentan con 70 metros cuadrados , que abarcan tres dormitorios, estar, cocina-comedor y una galería, incluyendo un pozo de agua y bajada de luz. Irigoyen indicó en este sentido, que si bien existe un formato de casas, que se le presenta a los Municipios o consorcios desde la provincia, se flexibiliza en función de las expectativas de los futuros usuarios. Por otra parte, se prevé que las próximas viviendas contarán con 80 metros cuadrados .
Además de los recursos humanos, la provincia dispone de fondos complementarios para estas obras, como así también para la regularización de las propiedades. De esta forma, en caso que fuera necesario, se realiza –con ayuda de Cáritas- la escritura o compra de los terrenos.
Aportes
En el mismo acto, y en el marco del programa federal de Vivienda y Mejoramiento del Hábitat Rural y Aborigen, se realizó la entrega de aportes a los consorcios de Feliciano, Villaguay, Federal y Diamante. También los municipios de Villa Paranacito, Ibicuy, Ceibas, Santa Ana, Segui y Viale; recibieron fondos por 4,5 millones de pesos, con lo cual se completó el segundo desembolso en cada caso.
(DGIP)













