En cuatro años, 22 mil casos de cáncer registrados en Entre Ríos

No creen que haya más casos: sólo que la gente acude más al médico, y así se detecta más. No obstante, los especialistas sostienen que hace falta más prevención y más detección precoz. El cáncer de mama, entre las mujeres, y el de próstata, entre los hombres, al tope entre los tumores con más desarrollo.

El mapa epidemiológico que dibuja el cáncer en el país tiene sus peculiaridades, aunque hay datos que se repiten: entre las mujeres, el cáncer de mama está a la cabeza por número de casos; y entre los hombres, el de próstata. Así también sucede en Entre Ríos.
En la provincia, los tres principales tumores que se dan entre las mujeres son, en ese orden, cáncer de mama; de cuello uterino; y de colon; y entre los hombres, próstata, en primer término, seguido por el cáncer de pulmón, y luego el de colon.
Pero como en materia de salud nada es para siempre, el perfil epidemiológico de la enfermedad muta, a veces por factores que coadyuvan. Los médicos sostienen que las campañas antitabaco han producido cierto efecto, y produjeron una modificación en el mapa de la enfermedad, al punto que el cáncer de pulmón está cediendo posiciones al cáncer de colon.
Miguel Ángel Prince, responsable del Registro Provincial de Tumores, dice que indagar respecto de cuáles son las causas que llevan a que prevalezca un tumor sobre otro es un trabajo de largo aliento, sobre lo cual se está trabajando. “Uno necesita tener una cantidad de información suficiente como para empezar a conjeturar. Digamos, la información que nos puede brindar toda una década de análisis de los casos”, apunta.
Precisamente sobre ese aspecto está trabajando el Registro, en una indagación que concluirá en un informe que en breve se elevará a un organismo mundial que colecta información de todos los países.

Entre Ríos tiene el registro más antiguo y más aceitado de tumores.
La provincia empezó a registrar casos, primero, en el departamento Concordia, a partir de enero de 1990 y no dejó de hacerlo hasta la fecha, que continúa.
Y esa labor se constituyó luego en la base de creación, en 1996, del Registro Provincial de Tumores de Entre Ríos, a través de la Ley N° 8.867, norma que autorizó la recolección de datos de pacientes con cáncer, cubriendo toda la población residente de la provincia.
Pero es recién a partir del año 2001 cuando se comienza efectivamente a registrar todo lo concerniente al cáncer en Entre Ríos.
Esa registración se lleva adelante desde las cuatro regiones en que se dividió la provincia: la región I, que incluye los departamentos Paraná, La Paz, Diamante, Nogoyá y Victoria; la región II, Concordia, Federación, Feliciano, Federal, Villaguay y San Salvador; la III, Uruguay, Colón y Tala; y la región IV, los departamentos Gualeguaychú, Gualeguay e Islas del Ibicuy.
Los datos colectados por las distintas regiones dan cuenta que entre 2001 y 2006 se han reportado casi 22 mil casos (para ser exactos, 21.922), pero si el período se abre un poco más, y se extiende entre 2001 y 2009, esa cifra trepa a 30 mil, según explica Prince a EL DIARIO.
Aunque el informe que ahora está terminando el Registro para elevar a la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) sólo abarca el primer período, indicó Prince.
Será el tercer reporte que Entre Ríos envíe al IARC. En esto, la provincia ha estado a la vanguardia: fue el primer distrito del país en reportar la situación epidemiológica del cáncer a ese organismo mundial, en 2004.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer fue creada en mayo de 1965, como una extensión de la Organización Mundial de la Salud, y su sede está en Lyonn, Francia.
Los datos obtenidos por los distintos registradores de la provincia se incorporan al programa informático Canreg-4, que entregó gratuitamente IARC, adaptado por Andy Cooke a la modalidad de trabajo de Entre Ríos.

La IARC es una especie de faro. El Instituto Nacional del Cáncer, un organismo creado en 2010 y que depende del Ministerio de Salud de la Nación, se apoya en los datos de la IARC para dar cuenta de la situación del cáncer en el país.
Su base de datos señala que la IARC ha estimado que durante el año 2008 en la Argentina se produjeron 104.859 nuevos casos de tumores malignos.
Esa estimación, señala, corresponde para ambos sexos, con una incidencia de 206 casos nuevos por año cada 100.000 personas.
El cáncer de mayor incidencia en mujeres es el de mama, con una tasa de 74 casos por cada 100.000 mujeres, seguido por los cánceres masculinos de próstata (58,4 por 100.000 hombres) y pulmón (33,7 por 100.000 hombres).
Ese mismo año, 2008, murieron en el país 58.000 personas, cuya causa básica de defunción fue atribuida a tumores malignos, benignos e inciertos del sistema nervioso central (SNC). Esa cifra explica el 20% de las más de 300.000 defunciones que se producen por año.
En Entre Ríos, en 2001 se reportaron 2.912 casos (1.400 hombres; 1.512 mujeres), y en 2006, 3.681 casos (1.768, hombres, y 1913, mujeres). Si la mirada se extiende a un lustro, entre 2001 y 2006, la cifra es de 21.922 casos, siempre con las mujeres al frente: en ese período se registraron 10.886 tumores en hombres; y 11.056 en mujeres.
El médico Higinio Álvarez, representante de Entre Ríos ante el Instituto Nacional del Cáncer, no cree que haya una explosión de casos, sino que ahora la gente consulta más. “La gente tiene un síntoma y consulta. No es como antes, que se dejaban estar. En general, yo creo que la gente está consultando más. De todos modos, nosotros tendríamos que lograr una detección más precoz de modo de conseguir mayores éxitos en la terapéutica”, señala.
Álvarez atiende consultas en el Hospital Delicia Masvernat, de Concordia, y sostiene que esa experiencia le permite establecer un mapa de la enfermedad: entre los hombres, los tumores más comunes son próstata, pulmón y colon; y entre las mujeres, mama, pulmón y colon.
Dice que un cambio de hábitos en la gente ayudaría a evitar tantos casos, como el de colon, por ejemplo. “Si la gente se alimenta mal, come mucha grasa, no tiene ingesta de fibras, tiene sobrepeso, no hay actividad física, y hay una enfermedad asociada como la diabetes, las chances de tener cáncer de colon, son más altas”, evalúa.
De todos modos, como en el cáncer hay múltiples factores, sostiene que la base está en la prevención y la detección precoz, y para alcanzar ese estadio es preciso recorrer un camino largo.

Giano, preocupado
El ministro de Salud, Ángel Francisco Giano, se ha mostrado particularmente interesado en llevar adelante un plan general de detección, sistematización y ordenamiento de información respecto del mapa epidemiológico del cáncer.
Y para eso convocó al médico generalista Diego Garcilazo, de vasta experiencia en el campo de la Epidemiología, para que asuma la responsabilidad de la región I del Registro Provincial de Tumores, que abarca toda la costa del Paraná.
“Básicamente, me pidió que me haga cargo del Registro de Tumores de la región I. La información que se recolecta tiene que ver con datos demográficos, el tipo de tumor, el tratamiento y la evolución. El objetivo general de este registro es registrar a las personas que residen en la provincia, que tienen un cáncer”, indicó.
La propuesta oficial es expandir a toda la provincia ese relevamiento, “llegar a la mayor cantidad posible de gente, actualizar el registro, y mejorar todo lo que tiene que ver con la disponibilidad de la información que se colecte, básicamente para gestionar en prevención”, apuntó.

En el poder
El cáncer abrió una ventana de atención insospechada en los últimos meses, al divulgarse información sobre tumores que aquejan a destacados jefes de Estado de Latinoamérica.
Primero fue la noticia en torno al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, a quien se le detectó un cáncer linfático en los ganglios.
Después, fue el caso del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a quien le detectaron un tumor maligno de origen muscular alojado en la pelvis.
El último caso conocido es el del ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien gobernó durante ocho años y dejó el poder hace 10 meses con una popularidad récord de 80%. A Lula le diagnosticaron hace pocos días cáncer en la laringe.
Más cerca, más reciente, está el caso del ex gobernador de Entre Ríos, Sergio Montiel, que falleció, el martes último, a los 84 años, víctima de un cáncer en el hígado.
Pero si la lista se abre, suma celebridades y personajes destacados de otros ámbitos. El más reciente, el más impactante, sin lugar a dudas, fue el fallecimiento de Steve Jobs, el fundador de Apple, el 5 de octubre último, a causa de cáncer de páncreas.
El mismo tumor llevó a la muerte en septiembre de 2009 al actor Patrick Swayze; el ex Beattle George Harrison falleció en 2001 víctima de cáncer de pulmón; ese mismo año un cáncer de colon acabó con la vida de un ícono de la TV de los años 80/90, Farrah Fawcett, célebre por su participación en la serie “Los ángeles de Charlie”; en 2008, un cáncer de pulmón acabó con la vida de Paul Newman; en 2007, el cantante italiano Luciano Pavarotti murió por un cáncer de páncreas.

Prueba piloto en Diamante
La ciudad de Diamante es el epicentro de una prueba piloto que lleva adelante el Ministerio de Salud en conjunto con la Federación Argentina de Gastroenterología (FAGE).
Se trata de un plan de detección precoz del cáncer colorrectal, que involucra a un total de 1.000 personas.
La presentación del Programa Provincial de Prevención de Cáncer Colorrectal tuvo lugar en julio último, en el Centro de Investigaciones Científicas y Transferencia de Tecnología a la Producción, de Diamante.
El cáncer colorrectal está considerado como la segunda causa de muerte por esta enfermedad.
En Entre Ríos, según datos del Registro Provincial Poblacional de Tumores del Ministerio de Salud, de 13.786 tumores, 1.759 son del tipo colorrectal (2.253 de mama, 1.415 de pulmón y 1.344 de próstata).
El testeo ahora en marcha prevé la detección poblacional a través de una búsqueda de lesiones como pólipos o adenomas mediante Fecatest, un método inmunoquímico que detecta sangre en materia fecal, no es invasivo, es de alta sensibilidad y bajo costo, no tiene falsos positivos ni negativos, no requiere dieta previa y se realiza en el domicilio.
La búsqueda se realiza en mayores de 50 años dado que es el grupo de riesgo medio y la incidencia de la enfermedad aumenta con la edad. Luego, de acuerdo a los resultados, serán seleccionados los pacientes a quienes se les realizarán otros estudios de mayor complejidad.

(El Diario)

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