Ecologistas ponen un pie en el escenario político

Militantes ecologistas, que han estado abocados a organizaciones no gubernamentales, han optado por apostar a la política partidaria. Los Verdes, se llama la organización. Juan Carlos Villalonga define los ejes de la propuesta.

Militó 16 años en la ONG ecologista Greenpeace y dejó la organización en abril de este año, decidido a intervenir en la política partidaria. Juan Carlos Villalonga fue coordinador de la campaña de Clima y Energía, pasó luego por la Dirección Política y finalmente fue director de Campañas. Ahora, es uno de los impulsores de Los Verdes, una fuerza que se pretende tener consolidada en 2013 como expresión de los ecologistas argentinos.
El dirigente estuvo en Paraná, para una actividad organizada por Biguá y en pocos días más estará en Santa Fe, dictando un curso de Ecología Política.
Habló de su opción por la política partidaria: “Hay un derrotero que hemos transitado muchos. Hemos tenido mucho de militancia en ONG, de la que no reniego porque estas organizaciones no han aportado muchísimo al debate en la Argentina. Hemos logrado la credibilidad de la gente, una altísima sensibilización por estos temas, una percepción más o menos informada de que hay cosas que no están bien. Pero todo eso no tiene posibilidad alguna de traducirse en un voto útil que represente esas preocupaciones”, concluyó Villalonga, fundamentando su decisión de apostar a que esas inquietudes puedan tener cauce político porque hoy “no hay quien lo haga en la oferta electoral”.

Villalonga repasa datos de la órbita que transita el mundo. “Hoy se ha puesto de moda hablar de la huella ecológica, una variable que mide cuánto consume la humanidad de los recursos del planeta que puede regenerar. Hoy el consumo actual está devorando un planeta y medio. Estamos consumiendo capital natural. Nuestros hijos van a tener un planeta mucho más pobre en términos de bienes y en 2030 se habla de cinco planetas, y siempre sacando la foto de un mundo desigual donde dos mil millones de personas quedan fuera de todo consumo. Si lográramos repartir equitativamente lo que se consume, como debiera ser, los cinco planetas se devorarían hoy mismo”, ilustró.
“El nivel de colapso que vamos a enfrentar en pocas décadas, si no lo logramos introducir como tema dentro de la economía y del pensamiento político, si no modificamos la producción y el consumo para ponerlos a niveles que se adapten al planeta, esto no se sostiene. Sólo perdura porque somos muy pocos los que participamos de esta fiesta”, remarcó para luego dar cuenta de las duras consecuencias ambientales que trajo la ampliación de la población que mejoró su nivel de vida en países como China e India en los últimos años.
“Los bienes tendrán que tener otra lógica, el capitalismo tiene que encontrar otra lógica porque esto es suicida. No hay planeta que resista. ¿Cómo lo modificamos? Esa es la cuestión”, planteó Villalonga que puso un sólo ejemplo: la minería.
Contó que el 60 por ciento del oro que se extrae en el mundo alimenta la industria de los usos suntuarios, las joyas; el 30 por ciento deriva en lingotes de oro y sólo un 10 por ciento tiene por destino aspectos industriales y medicinales. “Si erradicamos el uso suntuario del oro se termina el desastre de la minería de oro compitiendo en todo el mundo con el recurso del agua”, remarcó.

Opción crítica

“Creo que el ecologismo es la crítica más seria a la situación actual en el mundo. No la hace ninguna corriente política”, subrayó Villalonga. Pretende que Los Verdes “sea un partido que contemple los derechos humanos, los derechos sociales, laborales, como sucede con Los Verdes en otros lugares del mundo”.
Marcó dos datos que le darían luz a su opción: “En 2010, en las elecciones presidenciales de Colombia, salió segundo, con miles de problemas, con sus rollos, pero fue un partido verde; y en Brasil, sale tercera la fuerza de Los Verdes. Lo verde comienza a estar en las primeras planas de la política en América Latina también”. Concluyó que “lo que ya es un fenómeno de Francia, Australia, Alemania. La vocación de decir que este mensaje tiene que estar en el escenario político está en nuestra región. Es una realidad tangible”.

Fuente: El Diario

(La Nota digital)