En pleno gobierno militar permitió que en la parroquia de Pompeya se reuniera la primera Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. A los 82 años, este miércoles falleció el presbítero Ismael Dri, actual cura párroco de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de Concordia.
Dri fue un hombre consustanciado con su labor pastoral, pero siempre entendiendo que la misma no debía limitarse a las paredes de su circunstancial parroquia, sino que debía llevarla donde hubiera una sola persona que estuviera sufriendo una injusticia. Esa actitud le valió ser perseguido hasta por sus propios pares religiosos durante la última dictadura, ya que nunca ocultó su adhesión al movimiento de curas tercermundistas.
En pleno gobierno militar permitió que en la parroquia de Pompeya se reuniera lo que sería la primera Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, mientras que en democracia siempre levantó la voz por aquellos que aún desconocen los derechos elementales de todo ciudadano. Fue así que se lo pudo ver en septiembre de 2010 encabezando el reclamo de Benito Legerén para que se pavimente el acceso a ese barrio o denunciando la falta de pago a los médicos del centro de salud.
En la tarde de este miércoles se conoció la noticia del fallecimiento del padre Ismael Dri, un hombre que ha dejado una huella indeleble en toda la diócesis de Concordia, más allá de los ámbitos estrictamente católicos y religiosos en general, publica Diario Río Uruguay.
Ismael Dri nació en Federación en 1929. A los 11 años ingresó al Seminario en Paraná y se ordenó sacerdote en Roma. Un hombre «de gran corazón, pero con su temperamento enérgico y activo», así lo definició el sacerdote Daniel Petelín, quien lo acompañó estos últimos años en la parroquia de Villa Adela.
Dri había quedado practicamente ciego hace unos meses y un cáncer que no se le pudo tratar por su delicado estado de salud, terminó desencadenando este final. Sus restos fueron velados en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Villa Adela, con previa misa. El sepelio se realizó en horas de la tarde en el Cementerio Pinar del Campanario, perteneciente al obispado; publicó Diario Uno.
(La Nota digital)













