Coimas: absolvieron a De la Rúa, Alasino y al resto de los acusados

Lo resolvió el Tribunal Oral Federal 3 tras el juicio oral público iniciado el 14 de agosto de 2012. Desde el inicio del juicio, el 14 de agosto de 2012, se ventiló el presunto pago de cinco millones de pesos en sobornos con dinero salido de la SIDE para lograr la aprobación de la ley de Reforma Laboral en el Senado en abril de 2000, tras la confesión del ex secretario parlamentario de la Cámara alta Mario Pontaquarto, quien se autoatribuyó el rol de «valijero» en la maniobra.

Foto diario Uno
Foto diario Uno

A lo largo del debate no apareció ningún testigo directo que haya visto el dinero de los sobornos y la única que pudo haber cambiado esta situación, la ex esposa de Pontaquarto Silvina Costalonga, no pudo declarar porque el juez federal Daniel Rafecas, a cargo de la causa, rechazó sobreseerla y el Tribunal se negó a convocarla.

Según Pontaquarto, ella fue la única que vio los fajos de billetes que tuvo en su poder y que guardó durante días en su casa y trasladó luego a un hotel, hasta concretar el reparto del dinero la madrugada en que se aprobó la ley.

El jueves último el Tribunal Oral Federal 3 escuchó al ex titular de la SIDE Fernando de Santibañes, los ex senadores Augusto Alasino, Alberto Tell y al ex ministro de Trabajo de la Alianza Alberto Flamarique. Días antes habían sido las últimas palabras de Pontaquarto y De la Rúa.

En los alegatos finales, la fiscal Sabrina Namer pidió seis años para el ex presidente y de Santibañes por «cohecho activo» y para Alasino, Tell y Constanzo por «cohecho pasivo», además de un año y seis meses en suspenso para Pontaquarto y las absoluciones de Branda y Flamarique.

Para Namer, De la Rúa fue el garante de la maniobra que derivó en un escándalo institucional con punto culminante en la renuncia al cargo del entonces vicepresidente de la Nación Carlos «Chacho» Álvarez, aunque la causa penal avanzó recién en 2003 cuando Pontaquarto dio una entrevista a una revista donde contó su versión de los hechos y la ratificó luego en los tribunales federales de Retiro.

En su alegato final, la fiscalía entendió que, más allá de los dichos de Pontaquarto, durante la instrucción a cargo de Rafecas y del fiscal Federico Delgado se generó prueba.

«Se encuentra acreditado que el doctor Fernando de la Rúa prometió a Augusto Alasino y Alberto Tell la entrega del dinero que repartirían a otros colegas senadores a fin de que aprobaran la ley y ejercieran su influencia para que otros la aprobasen», aseguró Namer sobre los cinco millones de pesos salidos de la SIDE, según la acusación.

La querellante Oficina Anticorrupción del Ministerio de Justicia reclamó seis años y seis meses para De la Rúa y De Santibañes; cinco años y medio para los ex senadores Tell, Alasino y Branda, un año para Pontaquarto y absolución de Flamarique.

Las defensas de todos los acusados reclamaron la absolución en sus alegatos finales y apuntaron hacia el arrepentido Pontaquarto, cuyo abogado Hugo Wortman Jofre también reclamó que sea absuelto al considerar que en la causa no pudo generarse prueba independiente más allá de sus dichos y pese a que el «arrepentido» ratificó todo en el debate.

A lo largo del juicio, realizado por primera vez a un ex presidente por el pago de sobornos, pasaron decenas de testigos, entre ellos el ex vicepresidente Álvarez, la actual presidenta Cristina Kirchner, quien presentó un escrito; entre decenas de funcionarios, legisladores, políticos y periodistas.

“El pago de los sobornos fue probado”

A pesar de considerar que las coimas fueron acreditadas, la Fiscal Namer admitió que “no sería raro” que los acusados fueran absueltos. “Nadie rompió la protección corporativa que sobrevuela a la política”, afirmó.

“Todo es posible”, dice la fiscal Sabrina Namer, puesta a analizar si el juicio por las coimas en el Senado –en el que representó al Ministerio Público– terminará con la condena o la absolución de los acusados. Aunque su evaluación en ese sentido es poco alentadora, Namer prefiere destacar otras cuestiones más allá de cuál sea el desenlace del proceso. “Fue un ex presidente de este país el que estuvo sentado en el banquillo de los acusados dando explicaciones, fue un ex jefe del bloque justicialista de la Cámara de Senadores el que hizo lo propio. El juicio empezó y terminó siempre ajustado al debido proceso. Eso es fundamental”, sostiene. También subraya la importancia del año y medio de debate público por lo que aportó más allá del objeto procesal. “Se habló de cómo se tratan las leyes, de la negociación de intereses, de la relación con los organismos internacionales y se puso en jaque el tratamiento de los fondos secretos de la Secretaría de Inteligencia del Estado”, rescata Namer, quien ratifica que “para la fiscalía el pago de los sobornos fue probado” y asegura la continuidad en otras instancias en caso de ser necesario.

Fuente: LT10 digital y Página 12

(La Nota digital)