“Marcelino vivió un tiempo en Gualeguay. En esa época, Emma Barrandéguy venía muy seguido porque estaba enferma su mamá. Parece que Román se enamoró de Emma, y quiso entablar una relación. Insistió muchas veces y ella le dijo que no. Cuando se dio cuenta de que ella no le iba a llevar el apunte, ahí se fue de Gualeguay. Yo le pregunté a Emma por qué ‘no’, me pareció que dos poetas podían andar muy bien. Emma me contestó que dijo que no: ‘porque él iba muy en serio’. Creo recordar que él no era separado, era viudo, después tuvo otra mujer, yo conocí a una hija. Emma me dijo que él iba en serio: que quería casamiento, y ella no. No conocí a Román, pero tengo la opinión de mucha gente: Román era un hombre muy sencillo, muy agradable, y muy especial, era un autodidacta, y también he escuchado a popes literarios despreciarlo porque no tenía formación académica”.
Tuky Carboni sobre el escritor Marcelino Román en Anécdotas de churrasquero (historias y personajes de Gualeguay)
(La Nota digital)














