Piérola: “Es un momento muy esperado”

La titular del Registro Único de la Verdad y ex detenida política, María Luz Piérola, se refirió al inicio de las declaraciones de testigos en la megacausa “Área Paraná”.

“Es un momento muy esperado por todos y lo festejamos como un avance en la larga lucha por los derechos humanos que venimos teniendo desde hace tantos años”, remarcó.
“Hay que valorar este movimiento que se está dando y continuar en la lucha, para que no exista más un pacto de silencio. Creo que esa es la mejor forma de homenajear a los que ya no están y a los sobrevivimos de ese horror”.

Fuente: Análisis – Foto: Diario Uno

(La Nota digital)

Un comentario

  1. (…) “NO CUENTES LO QUE HAY DETRÁS DE AQUEL ESPEJO, NO TENDRÁS PODER, NI ABOGADOS, NI TESTIGOS” (…) (Canción de Alicia en el país, Charly García,1980) Aún hoy, después de 11 años de ir contra esta realidad que describía Charly, cuesta encontrarle realidad a este reclamo de Álvaro Piérola a los genocidas en juicio: “Sólo ustedes saben donde están los desaparecidos. Piensen en sus familias”. ¿Qué familias? A esta pregunta nos obliga el genocidio y la perversión que encarnó la dictadura 76/83. Porque en aquella guerra de un Estaod terrorista contra el pueblo perdimos vidas, discurso, significados. también poder, abogados y testigos. Así que tras el proceso, lo que hasta un momento no necesitaba explicación, después sí la necesita. Y no por una vez, sino a cada momento, en cada situación, en cada juicio. tal es la persistencia del mundo de muerte, silencio y mentira con que la dictadura quiso reemplazar el mundo de la disputa, la resistencia y la vida que supimos encarnar durante décadas. Así que. ¿Qué familias? ¿Las nuestras? Difícil. aunque hay que intentarlo, estos artífices del páis monstruo siguen confirmando cada día, en cada juicio, que su interior es la réplica del desierto que quisieron dejarnos. Sensibilidad, solidaridad ¿culpa? empatía. Nada de esto encontraremos en sus subjetividades, pero hay que seguir intentándolo. Al fin y la cabo son 31 años de intentar, reparar y reconstruir una sociabilidad que rescate lo mejor de nuestra cultura, que avance hacia una mejor, aún. Tal vez algo de esa cultura penetre mañana en una grieta, un punto débil de estos oscuros personajes y tal ves uno, al menos uno, aporte la primera pista de aquello que necesitamos recuperar para que la reparación sea más posible ¿DONDE ESTÁN? Entonces ¿Qué familias? ¿Las de ellos? Aunque no parezca, es en esto en lo que puede percibirse la magnitud de perversión en que viven y se regodean estos ex poderosos. Tienen, o tuvieron, pareja, hijos, nietos, padres, hermanos. Si no les interesan nuestra familias, las que se entrenaron en considerar como fábricas de subversivos, terroristas, antipatria, etc.: ¿tampoco les interesa el oprobio que cae sobre las suyas? Sus hijos, nietos, hermanos, que al circular por fuera del microclima de impunidad, están condenados a convivir con la mirada de rechazo, la actitud esquiva, el silencio denso que suege al decir su apellido, al reconocer un parentesco, una relación, con los genocidas. Si en épocas de impunidad esto podìa no importar, porque los pedidos de cuenta eran aislados y circunscriptos a las organizacones de Derechos Humanos, a los allegados de las víctimas dle terrorismo de Estado, hoy que memoria, verdad y justicia son política de Estado, aquellos tipos, con su silencio, condenan a más de una generación de sus familias al rechazo. Y a pesar de eso mentienen el silencio. El jardín estamos tratando de hacerlo otra vez y esta vez de este lado del espejo: la frase de Álvaro está efectivamente de este lado: a nosotros nos interesan las familias, la nuestras y hasta la suyas. Ellos se refugian en su silencio cobarde porque sólo les interesa ¿qué?

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