Los Condenados de la tierra

El título del último libro que escribió Frantz Fanon bien vale para describir el drama de los inundados en Entre Ríos, en general trabajadores humildes, trabajadores del Río, trabajadores de la Economía Popular.

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Cañadón, Borde Costero, La Paz.

Ayer, 31 de diciembre, estuvimos recorriendo en canoa parte del Borde Costero de la Ciudad de La Paz, solamente el segmento entre calles Alvarado y Saavedra (zona ubicada detrás del Cementerio municipal).

Allí, cerquita de la tumba del mítico Linares Cardozo, se encuentra la barriada de la costa que a fines de 2012 terminó su idilio con el río Paraná: la rotura del Colector Cloacal de la ciudad (a 4 años todavía no hay responsables directos del hecho) y malas decisiones políticas y técnicas, los condenó; condenó a más de 100 familias a convivir con el derrame constante de líquidos cloacales al lado de sus casas.

Hoy el panorama es desolador, los líquidos contaminantes que caen desde el Predio Polideportivo municipal desde principios de 2013 crean una olla a presión, empujada por la creciente del Río Paraná. Un panorama desolador. Haría bien por estos lares la presencia del cronista audiovisual Julio Bazán.

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Borde Costero, La Paz.

“No saquen fotos, por favor”, dice murmurando el canoero, cansado de panorámicas de aquellos que luego usan las redes sociales para mostrar lo que todavía-no-se-ve. A pesar de Facebook e Instagram.

Navegamos y caminamos. Los perros flacos y sarnosos, hambreados por la falta de pescados. Ellos, los animales, comen los restos de escamas, pieles, huesos y filetes, de Armados, Patís, Surubís… “Necesitamos comida para los animales”, comenta otro pescador, mientras hierve con leña su cena para el último día del año.

Hay un común denominador en esta zona; también están condenados a no recibir ayuda social: “Acá no ha llegado ninguna ayuda, ningún bolsón, ni agua, ni yerba, ni espirales, ni leche”, afirman las mujeres y los hombres del río, acorralados por enfermedades y mosquitos.

Seguimos recorriendo y charlando. Castigo y condena para los invisibles.

Carmina López (Maestría en Estudios Culturales – UNR) en su trabajo “Desigualdad y Territorio” habla de “Los de arriba” y “Los de abajo”; sobre la invisibilidad en el siglo XXI de las periferias locales, en este caso sobre las barrancas de la ciudad de La Paz.

El Borde Costero, territorio de Chanás, Charrúas, Mocoviés y Guaraníes, ocupado desde hace más de 200 años aunque invisible para la cultura Dominante, nuestra cultura occidental, materialista, que mira “hacia abajo” sin ver.

El desafío es ahora, inmediato. Que las donaciones lleguen a sus destinatarios; para que la Condena sea (por lo menos) en cuotas, para que tengamos tiempo de no ensanchar “la grieta” social y salvar parte de nuestra Cultura Ribereña.

M. F.

(La Nota digital)