Semana de la Memoria en La Paz

El colectivo RECUPERASUEÑOS impulsa actividades para hoy y mañana: música, teatro e intervenciones públicas. El Día Nacional de la Memoria, la Verdad y la Justicia, se conmemora anualmente el 24 de marzo en defensa de los Valores Democráticos y criticando el Terrorismo de Estado 1975-1983.

12495994_187384058309226_6629267868306664214_o

VIOLENCIA POLÍTICA

Los Montoneros (peronistas) y el ERP (comunistas) tomaron el camino de la violencia armada luego de una larga lucha de la resistencia peronista por la proscripción del Justicialismo desde el golpe de estado de 1955 y la posibilidad del retorno de Juan Domingo Perón al país.

Perón condujo el peronismo desde Madrid, engrosando las filas de izquierda y derecha: Montoneros por un lado y Sindicatos por otro. También había un gran espacio de centro que no comulgaba con visiones “extremas” como la el uso de armas contra el gobierno, bancos y empresas multinacionales.

Ya electo presidente, Perón opta por el sector Sindical el 1º de mayo de 1974, echando a la organización Montoneros de un acto en la Plaza central. Allí se disparan una serie de acciones entre las distintas facciones. Montoneros se acerca al ERP y desestabilizan el gobierno de Perón e Isabelita.

Muchos sectores de los sindicatos, de las fuerzas armadas y de la derecha peronista también se integran creando la Triple A y creciendo amparados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, al mando de López Rega, “El Brujo”.

Isabelita intenta un llamado adelantado a elecciones generales para el segundo semestre de 1976 pero el golpe de estado se apura por condiciones económicas (Rodrigazo) y geo-políticas (La Guerra Fría).

El avance del aparato del Estado sobre las organizaciones guerrilleras fue muy intenso y se extendió luego a toda organización social, ciudadana o política que reclamaba algún derecho legítimo.

La discusión sobre la violencia política también llegó a Montoneros, ante la evidencia del aplastante poder del Estado Nacional: Juan Gelman, Horacio Verbitsky y Miguel Bonasso, fueron, entre otros críticos de la conducción ejercida por Mario Firmenich.

comunicado de montoneros
Propaganda de la izquierda peronista.
No_jodan_con_Perón
Propaganda de la derecha peronista.

TERRORISMO DE ESTADO

Si bien los golpistas encabezados por el militar Videla llamaron a su gobierno “Proceso de Reorganización Nacional”, lo que se impuso fue una dictadura que ejerció el terrorismo de Estado. Es decir: fue un Gobierno que implementó la Violencia Política que, usando los Recursos del Estado, buscó eliminar por fuera de la Constitución Nacional a los Adversarios políticos –a quienes llamó “subversivos”– y amedrentar a la población a través del terror.

¿Y cuáles fueron las características específicas del terrorismo de Estado en la Argentina? Para terminar con las experiencias políticas que anhelaban la transformación social en nuestro país, la dictadura implementó una nueva metodología represiva: la desaparición sistemática de personas y el funcionamiento de centros clandestinos de detención (lugares donde mantenían cautivos a los secuestrados fuera de todo marco legal).

Existió un plan sistemático que consistió en secuestrar, torturar y asesinar de forma clandestina a miles de personas. Los “grupos de tareas” (comandos integrados mayoritariamente por militares y policías de baja graduación) se dedicaban a los secuestros y luego trasladaban a los secuestrados a centros clandestinos de detención que podían estar en un cuartel, una fábrica o una comisaría, entre otros lugares.

A partir de ese momento pasaban a ser desaparecidos porque nadie sabía dónde estaban. No se daba información a las familias y el gobierno decía que no sabía que había pasado con esas personas. Los familiares y amigos los buscaban en comisarías, hospitales, pero nadie les daba información. El horror fue tal que hoy sabemos, a través de numerosos testimonios brindados en procesos judiciales, que el destino de quienes estuvieron detenidos en centros clandestinos de detención fue la muerte. Aún se los continúa denominando desaparecidos pues hasta el día del hoy sus familiares no han podido recuperar sus restos.

Una prueba más de la violencia de la época fue la apropiación de niños y niñas, hijos de las personas detenidas. Algunos de esos chicos fueron secuestrados junto a sus padres y otros nacieron durante el cautiverio de sus madres. Fueron entregados en muchos casos a familias que ocultaron su origen a los chicos. Uno de los objetivos era que los niños “no sintieran ni pensaran como sus padres, sino como sus enemigos”. Muchos de esos niños, hoy ya adultos, continúan sin conocer su verdadera historia.

videla comunion
La cúpula de la Iglesia Católica no denunció el Terrorismo de Estado.

Fuente: Portal Educación y Memoria – Foto de Tapa: estudiantes del colegio Sarmiento en la plaza de la ciudad de La Paz #40Años

(La Nota digital)

Anuncios