Cura de Concordia preocupado por el avance de la droga

Se trata del cura párroco de la capilla Gruta de Lourdes, Daniel Petelín, el cual denunció el avance de la droga en Concordia y apuntó a la falta de políticas de prevención que sólo quedan en anuncios.

Primero se conoció el caso del párroco de la capilla de Santa Elena, Leonardo Yacob, quien en conjunto con los directivos de las escuelas públicas y de gestión privada de la ciudad, denunciaron «el avance de la comercialización y consumo de drogas» en esa localidad del departamento La Paz.

La preocupación por la problemática de las drogas y la inseguridad en Santa Elena aumentó luego del reciente femicidio de la joven Gisela López.

Ahora se conocieron los dichos del cura párroco de Gruta de Lourdes, Daniel Petelín, el cual advirtió que en Concordia, «el consumo aumenta, los que distribuyen aumentan, se vende en distintos lugares y con mucha tranquilidad. Lamentablemente, aumentan los que trafican, los que venden y los que consumen».

Y en la oportunidad, se le consultó por el anuncio hecho por el ex gobernador, Sergio Urribarri hace un año, sobre la creación de 7 Centros de Rehabilitación para las víctimas de la droga para los que se habían dispuesto 121 millones de pesos.

«Las situaciones, ya conocidas desde antes, son las de pobreza, la marginación, la falta de trabajo, de adicción, familias disgregadas, todas ellas situaciones muy difíciles», comenzó el párroco en una entrevista con Radio del SUR 90.7.

«Aumentan los que trafican, los que venden y los que consumen»

Consultado sobre la problemática de la droga en Concordia, el sacerdote que se mueve en las zonas más humildes de la ciudad, confirmó: «El consumo aumenta, los que distribuyen aumentan, venden en distintos lugares y con mucha tranquilidad, lamentablemente aumentan los que trafican, los que venden, los que consumen y en las familias se hace como algo normal que los más grandes consuman, entonces, ellos, menores, también comienzan a consumir, no como algo que hace daño porque los otros lo hacen con total tranquilidad», dijo preocupado.

Consultado sobre el anuncio del ex gobernador Sergio Urribarri sobre la construcción de siete Centros de Rehabilitación para víctimas de la droga en la provincia, Petelín recordó que estuvo presente en el acto realizado en junio 2015 en Paraná «porque me habían llamado especialmente, ya que nosotros estábamos al frente del Centro de Rehabilitación, que es el de Juan XXIII, en el que ya hemos cumplido un año».

«Pero después de esa información, nunca escuché ninguna otra o que haya salido a licitación para la construcción esos Centros de Rehabilitación, tampoco que hayan comprado los predios para hacerlos, ni donde geográfica o físicamente el lugar donde se harían, ni que se haya recibido el dinero desde el gobierno nacional, que debía venir del Sedronar, tampoco he escuchado ni tengo conocimiento que la provincia haya puesto en el proyecto o plan económico para este año como algo importante».

«Me parece que ha sido un modo de presentar algo para decir que el gobierno provincial está haciendo, que en la práctica no marchó nada», se quejó.

Como urgente, el sacerdote dijo que «me parece que es ver cómo se puede hacer para que todas las personas que venden droga no lo hicieran, porque los que consumen son víctimas, los que venden son los que viven haciendo sufrir a los demás, es lo más urgente, nosotros trabajamos para rehabilitar los que ya están en la adicción, pero no podemos hacer nada para evitar que las personas vendan droga».

«Para mí eso es lo más urgente, porque no es que hay que atacar la enfermedad, hay que prevenirla y aquí nosotros tenemos una sociedad en la que se va enfermando cada vez más, pero no hacemos nada o muy poco desde el Estado para prevenir, para ayudar, para rehabilitar», agregó.

Sobre lo hecho en Concordia

«Hay pequeños grupitos en el Hospital Felipe Heras con un gabinete, desde Minoridad o desde el grupo que atiende Adolescentes y Familia de los jóvenes que han matado durante este tiempo, todos ellos están desesperados porque sabemos de sus problemas y situaciones muy delicadas, ojalá hubiera políticas, desde el gobierno nacional, provincial y municipal, fuertes, claras, convincentes y exigentes en este sentido de las adicciones, para prevenir los que venden y que realmente sea con mucha exigencia, pero hoy no las tenemos».

(La Nota digital)