Carlos Battilana nació en Paso de los Libres, Corrientes, en 1964.
Es autor de Unos días (Libros del Sicomoro, 1992), El fin del verano (Siesta, 1999), La demora (Siesta, 2003), El lado ciego (Siesta, 2005), Materia (Vox, 2010), Presente continuo (Viajera, 2010), Narración (Vox, 2013) y Velocidad crucero y otros libros (Conejos, 2014). Publicó las plaquettes Una historia oscura (Ediciones del Diego, 1999) y La hiedra de la constancia (Color Pastel, 2008). Se desempeña como docente de literatura latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires.
Una mañana boreal
¿Qué es el Ártico, Groenlandia, Alaska?
maneras de lo blanco, matices
de una gradación.
Una creencia popular
afirma que los esquimales
tienen
siete formas
de designar la nieve
sus voces
nombran
detalles leves
que un individuo
de la llanura
ni siquiera
logra ver.
En las zonas templadas
decimos
“nieve”
como si fuera
un solo objeto
y no
una materia
de varias puntas
en dirección
a infinitas
constelaciones.
La lengua resulta
móvil
y se adapta
a distintos lugares
y temperamentos.
En los territorios boreales
la palabra “nieve”
puede ser
un modo de la utilidad
una forma de la transacción
otras veces
refiere
un mercado sigiloso
de sopor
en medio del frío.
La mayoría de las ocasiones
en aquellas latitudes
“nieve”
designa
un acto reflejo
donde la mente
desentierra
letras de un idioma desconocido
una mente
minuciosa
y aligerada de su peso
que no deja de oscilar.
Fuente: Malón Malón
(La Nota digital)














