“El Ministerio de Agroindustria de la Nación, el INTA e instituciones locales vienen llevando adelante una agresiva campaña de propaganda tendiente a minimizar u ocultar los daños en la salud y el ambiente que provoca el uso de agrotóxicos”.

DENUNCIA COMPLETA

“El Ministerio de Agroindustria de la Nación, el INTA e instituciones locales vienen llevando adelante una agresiva campaña de propaganda tendiente a minimizar u ocultar los daños en la salud y el ambiente que provoca el uso de agrotóxicos. Sin ninguna base científica y apelando a estrategias de publicidad y “marketing” más propias de la industria que de instituciones públicas.

Los tiempos modernos nos someten a una creciente contaminación pero los jóvenes y niños están acumulando esa enorme carga tóxica desde su mismo nacimiento.

De allí que consideremos inaceptable que autoridades locales, escuelas o agencias estatales sean utilizadas para promover el uso de agrotóxicos, haciendo apología de una inocuidad que ni siquiera las corporaciones que los producen se atreven a afirmar.

Un veneno no pierde su condición porque se use en pequeñas cantidades; pero en el caso de los químicos agrarios, creados exclusivamente para matar células vivas, es especialmente delicado pues la ciencia ha probado reiteradamente que aun en dosis mínimas producen efectos devastadores, particularmente en la gestación, el desarrollo del embrión o el crecimiento de los más pequeños.

Disminucion de la capacidad cognitiva, retraso en el aprendizaje, menor peso al nacer y malformaciones congénitas son solo algunas de las terribles consecuencias que una mínima dosis de cualquier agrotóxico pueden producir.

Es imposible elaborar “Buenas Prácticas” de contaminación como no sea ocultando o falseando información.

Hace pocos días conocíamos con alarma que las hortalizas, verduras y frutas de consumo humano contienen residuos químicos. Lejos de minimizarlo, toda la población mostró su preocupación.

Creemos que antes que introducir a los jóvenes y niños en el extraño mundo del agronegocio sería aconsejable acentuar en ellos su natural amor por la naturaleza y la vida sana para su bienestar y el de las generaciones venideras.

La labor de las instituciones públicas y especialmente de las educativas, es enseñar en línea con el mandato de nuestra Constitución Nacional, especialmente en su Art. 41.

Adoctrinar mediante la enseñanza y difusión de las llamadas “buenas prácticas” es un abuso inaceptable sobre el espacio público. Asimismo, emplear el término “agroquímico” en lugar de agrotóxico resulta un eufemismo (término más decoroso que el correcto, por que éste resulta demasiado franco) además de una mentira.

Invitamos a las instituciones a desalentar estas maniobras publicitarias que desvían y contaminan los más altos valores que deben impregnar la gestión pública y docente”.

agronegocios y educacion

Fuente: Multisectorial Paren de Fumigarnos – Santa Fe.
parendefumigarsantafe(a)gmail.com

(La Nota digital)

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