Prepararse ¿Para qué?

E. M. R.

Siempre me he interrogado sobre la incógnita del objetivo para el que se prepara alguien que se postula a presidente en nuestro país.

Me dirán que los populistas se preparan para establecer reconocimientos a los más postergados, quizás en la manera más rápida aun cuando esto tenga un costo significativo para el Estado; otros dirán que los conservadores se prepararan para mantener privilegios a las clases más poderosas a la espera que cuando las ganancias colmen el vaso, el derrame, llegue a los más excluidos; otros dirán que los liberales pretenden la exclusión del Estado de casi toda la injerencia en lo que pueda ser llevada adelante por la gestión privada, quedando el estado para cumplir tareas en los lugares que no resultan rentables para la actividad privada; los estatistas pretenderán la mayor injerencia estatal imponiendo normativas de intervención; pero lo real es que todos los candidatos con independencia de la ideología se postulan habiéndose preparado para cumplir un objetivo.

Así alguien podría señalar que el Peronismo siempre se preparó para la toma de decisiones populistas y por ende de un Estado regulador a excepción del gobierno de Menem que llevo adelante una política de fuerte privatizaciones y liberación de importaciones; el radicalismo siempre se preparó para el resguardo de las instituciones, la defensa republicana y las libertades individuales.

Quizás el nudo es determinar para qué se preparó, Macri con su nueva propuesta politica, al proponerse como candidato a presidente; y hoy ya con el diario del lunes es fácil determinar que su discurso de campaña no coincide con las medidas tomadas en estos primeros dos años de gobierno.

Al candidato Macri se le indica como el gobierno de los CEOs en alusión a una gestión de gobierno llevada adelante por ejecutivos de empresas de importancia incluso algunas multinacionales; pero en realidad muchos son los que hoy piensan que en lugar de CEOs los integrante del gobierno son Pasantes ya que la inmensa cantidad de errores y marcha atrás en decisiones de gobierno estaría demostrando su condición de pasantes proclives al error ya que se trata de una etapa de aprendizaje.

Otra cuestión más es la de las inversiones extranjeras; Macri daba cuenta que en cuanto argentina pague su deuda a los fondos buitres los inversores extranjeros de manera inmediata procederían a invertir aumentando el producto bruto interno de nuestro país y solo esto traería la mejora de nuestra economía; quienes creyeron supusieron que Macri se había preparado en sus viajes como candidato y que contaba con el compromiso de inversores para que, si llegaba a triunfar esto ocurra, en realidad las inversiones productivas no llegaron a nuestro país y solo lo fueron las inversiones financieras que poco aportan al producto bruto interno y mucho a la fuga de capitales.

Sin dudas los errores y retrocesos, el mantener el déficit del Estado, el no poder abordar el recorte de subsidios, la falta de inversión extranjera, el error permanente en la estimación de la inflación, el error en la determinación del valor del dólar desnuda que Macri se preparó para algo que no pudo concretar y además muchos indican que hasta hubo error en la estimación de la situación del país cuando era candidato.

Es real que los candidatos dicen lo que le indican sus asesores de imagen que deben manifestar cuidando sus expresiones a la luz de obtener la mayor cantidad posible de votos, pero agotada la campaña comienza el tramo de la gestión desnudando en este caso sí la preparación del Presidente.

Sin dudas todos se preparan para manejar el poder, algunos del lado de los actores de movilización o de sectores excluidos o de destinos de fondos en el caso de los gobiernos provinciales otros mediante el acuerdo con los sectores más poderosos y siempre con el manejo de caja para someter a muchos.

Está claro que Macri llega con el voto de distintos sectores populares y poderosos pero sin dudas estos últimos son los que más cerca de la construcción de un Macri presidente se observó antes de las elecciones; pero los formadores de precios no se comportaron como aliados al gobierno cuando este les pidió mantener precios para reducir la inflación; tampoco los sectores más poderosos destinaron recursos a incrementar la producción o las fuentes de trabajo.

Se desprendería de esto, que si Macri se preparó para ostentar el poder aún no ha podido con los sectores que naturalmente resultan sus aliados.

Quien no milita en política debe pensar que a todos los electos les vaya bien en su gestión, ya que si alguno se prepara para gobernar y no logra los resultados esperados los que sufren las consecuencias de la pérdida del rumbo son precisamente los que menos tienen.

(La Nota digital)

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