G. Jaroslavsky

La Unión Cívica Radical es, junto a otras fuerzas políticas, “Cambiemos”, digo expresamente “es”, porque Cambiemos en Entre Ríos no existiría sin el aporte que el radicalismo ha hecho a su construcción.

Que el bloque de diputados de la provincia haya acatado la decisión soberana del congreso partidario, (lo propio deberán hacer los senadores), no es más que entender el cambio que la sociedad necesita de la política para que se haga cargo de la transformación de esta provincia.

Que exista un interbloque es un símbolo evidente de lo que significa trabajar en una verdadera coalición, no se comprenden las conductas temerosas de algunos que sugieren que un hecho como este rompe.

Un hecho como este construye, fortalece las partes que integran la coalición, fortalece las instituciones, fortalece los partidos políticos.

No es bueno que exista una masa amorfa desdibujada donde solo hay patrones y obedientes seguidores, no es bueno para Cambiemos, no es bueno para la sociedad, no es bueno para la política.

Es poco comprensible que un hecho tan natural y auspicioso sea mostrado como una conspiración rupturista.

Los diputados de la UCR, salvo dos, que deberán resolver su pertenencia al radicalismo, han actuado conforme a la disposición del congreso partidario. No hay opción.

El cuestionamiento que se pretende hacer a esta resolución pone en evidencia un serio problema de la dirigencia política que no está a la altura de lo que la sociedad requiere hoy.

Es la misma reacción de los que reclaman justicia, pero cuando el fallo no les gusta hablan de conspiración.

Esta decisión de fortalecer los partidos que componen el frente Cambiemos es carne en el radicalismo, esto no es una cuestión de líneas internas, éste es el reclamo de la inmensa mayoría de los radicales de a pie de la provincia de Entre Ríos, entre los que me encuentro.

No deben temer el PRO ni los radicales filo PRO, estamos fortaleciendo el frente Cambiemos, pretendemos coadyuvar a construir una verdadera coalición que la sociedad elija para gobernar esta provincia con honestidad y coraje, con transparencia y pluralidad, donde todas las voces se escuchen y se respeten.

Todos somos Cambiemos y en Cambiemos el radicalismo debe respetar a rajatabla las instituciones porque de ello dependen los partidos políticos y consecuentemente la democracia.

(La Nota digital)

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