Las falacias del retroceso

F. E. P.

“La Ley que se pretendía votar era más que regresiva y dañina”.

Se viene sosteniendo desde los distintos sectores que se identifican con el mundo del agronegocio y con legisladores de Cambiemos en Entre Ríos que “seguimos con una ley vieja y lo que pasó en el recinto de la Cámara de Diputados es un retroceso”.

Desde el Foro Ecologista de Paraná, no queremos dejar de comunicar e informar que la Ley que se pretendía votar era más que regresiva y dañina.

En la Legislación actual y vigente, no existe ningún tipo de diferenciación en cuanto a la clasificación toxicológica de los productos fitosanitarios, por lo que todos, todos, todos los productos fitosanitarios que se apliquen por medios aéreos poseen una prohibición total para emplearse dentro del radio de 3.000 metros a partir del perímetro de la planta urbana de los centros poblados. Que quede claro, cualquier producto. Por el contrario la Ley que se pretendía sancionar, distinguía entre los productos de las clases Ia, Ib y II y los productos de las clases III y IV. Así la “tan preciada y buena ley” posibilitaba que se rocié por vía aérea Glifosato -que pertenece aún a la clase III- dentro del radio de 500 metros desde el límite de las plantas urbanas ya que expresamente el ARTÍCULO 21 de esta pretendida ley establecía: “Prohíbase la aplicación aérea de productos fitosanitarios de clase toxicológica Ia, Ib y II dentro del radio de 3.000 metros desde el límite de las plantas urbanas, y de los productos fitosanitarios de clase toxicológica III y IV dentro del radio de 500 metros desde el límite de las mismas”. Y en idéntico alcance en relación a las aplicaciones terrestres en las que se seguía la misma clasificación por el ARTÍCULO 22 sosteniendo: “Prohíbase la aplicación terrestre de productos fitosanitarios de clase toxicológica Ia, Ib y II dentro del radio de 500 metros desde el límite de las plantas urbanas. Así en relación al tan cuestionado Glifosato y otras sustancias podrían realizarse aplicaciones terrestres de productos fitosanitarios de clase toxicológica III y IV dentro de los 500 metros, o sea sin ningún tipo de límite de las plantas urbanas.

Imaginemos si la actual legislación se aplicara, si trazáramos un radio de 3.000 mt desde la planta urbana de todos los centros poblados, no podrían realizarse fumigación aérea en grandes extensiones de nuestro territorio. La legislación vigente en lo que hace a este tipo de aplicaciones es de vanguardia en relación a otras legislaciones provinciales.

Si bien la limitación terrestre es actualmente muy baja, casi nula, generaba una limitación de 50 metros para por ejemplo la aplicación de glifosato. Sin embargo, el cuestionado “proyecto superador” no lo limitaba en distancia alguna. Pudiendo desperdigarse encima de las plantaciones del patio de cualquier vecino ya de forma absolutamente directa.

Entonces, hablemos claro, estudiemos las leyes, defendamos derechos fundamentales y no derechos sectoriales, hablemos de suelo y de nutrientes a prosperidad, hablemos de mediciones de “fitosanitarios” en toma de agua, en zonas de recarga, hablemos de la volatilidad de la gota y el trasporte de estos venenos al centro de las ciudades, hablemos de rotación de cultivos, hablemos de trabajo rural, hablemos de soberanía alimentaria, de alimentos sanos, de niños sin malformaciones y dejemos de pronunciarnos por pronunciarnos sin haber estudiado.

El Glifosato, que en el proyecto archivado por diputados no tenía distancia de las plantas urbanas en la aplicación terrestre, fue estudiado por La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (que depende de la OMS) durante un año para luego emitir un informe en el que estableció: “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos (linfoma no Hodgkin). También causa daño en el ADN y en los cromosomas de las células humanas”.

Nosotros, Foro Ecologista de Paraná, desde hace más de 15 años, que venimos denunciando junto a médicos , comunidades, campesinos y científicos , los efectos que hoy la OMS advirtió, de lo que se desprende que quienes insisten con que se han perdido dos años de trabajo, con que esta ley era de avanzada, claramente desconocen la tierra que habitan, como también deja en claro que estuvieron aplicando venenos hasta hoy sin saber cuáles eran las distancias que debían cumplirse, es decir nos envenenaron.

(La Nota digital)

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