«Los daños genéticos que producen los químicos»

El Dr. Damián Verzeñassi — director del Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario — expuso sobre los químicos que llegan a través del aire, el agua y los alimentos. Etiqueta #agrotóxicos

«El incremento de las enfermedades oncohematológicas registradas oficialmente que ha tenido la Argentina en los últimos 20 años está temporalmente relacionado con el aumento del uso de agrotóxicos en nuestro país«, dijo a Carbono.news, Damián Verzeñassi, médico, director del Instituto de Salud Socioambiental — Insaa y responsable académico de la Materia Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario — UNR. Además, es uno de los fundadores de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina — UCCSNAL, parte de la denominada Ciencia Digna.

«Hay trabajos científicos publicados a nivel internacional que han demostrado que, tanto en animales de experimentación como en comunidades humanas que han sido estudiadas a lo largo del tiempo, la exposición a las sustancias químicas agroindustriales generan daños a nivel celular, lo que es facilitador de linfoma no Hodgkin, leucemia, mielomas múltiples y otros tipos de cáncer. Eso está estudiado y no hay discusión«, señala.

En «Transformaciones en los modos de enfermar y morir en la región agroindustrial de Argentina», libro que escribió junto a Alejandro Vallini, resume los últimos resultados de los papers científicos más destacados y, en uno de ellos, cita un estudio hecho con animales: «Las hembras de mamíferos en gestación, expuestas a agrotóxicos a base de glifosato, generan daño, incluso, hasta en tres generaciones posteriores«.

En una entrevista exclusiva realizada por Sabrina Pozzi, Damián Verzeñassi explica que en este tema no existe una «grieta» entre partidos y señala los entramados de corrupción entre políticos, empresarios y científicos que, por dinero, enferman a la sociedad entera y, sobre todo, a los más chicos.

-Los campamentos sanitarios que realizaron con estudiantes del último año de la carrera de Medicina fueron una clara evidencia del aumento del cáncer en pueblos rurales, pero les impidieron continuar…

-En julio de 2019, las nuevas autoridades de la Facultad (pertenecienes al Partido Comunista Revolucionario) nos sacaron de la Práctica Final, el espacio académico que teníamos para los campamentos. Éramos 22 docentes y ya a 6, les sacaron los cargos. Quizás tenga que ver, no sé, con que uno de los grupos más fuertes que impulsó la llegada de este decano está conformado por los socios dueños de un laboratorio de toxicología, que en Rosario trabaja para CASAFE (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes) y para toda la agroindustria, y que, curiosamente, eran los que convocaban las sociedades rurales de los pueblos adonde nosotros hacíamos los campamentos para decir que nosotros habíamos mentido y que no había nada de científico.

-Con los campamentos, recorrimos más de 40 localidades, en algunas de las cuales viven no más de 5000 personas, y, por mes, suele haber un muerto por cáncer. Hay un incremento de distintos casos de cáncer en personas jóvenes de menos de 40 años. Hicimos un análisis de los datos y las personas dentro de este rango de edad que viven en localidades rurales fumigadas tienen mayor riesgo de morir de cáncer que en cualquier otra ciudad argentina.

Foto. CNews

-En el país, los datos de los registros oficiales en términos de salud no son buenos. La mayoría de los lugares a los que fuimos tienen entre 10.000 y 5.000 habitantes y corroboramos que entre 4 y 6 de cada 10 no van al hospital local porque no cumple con todas sus necesidades. Esto genera un vacío en la recuperación de la información para estadística epidemiológica y en el problema del cáncer oncohematológico en niños, niñas y adolescentes que se trata en localidades grandes, no hay un registro con geolocalización. ¿Cómo hago para establecer correlaciones entre un problema de salud y las condiciones socioambientales en la que transita una persona si yo no tengo registrado en qué sitio esa persona transitó su ciclo vital, si yo no hago un cruzamiento de datos entre la localización, el problema de salud y las condiciones ambientales?

-Cuando el valor de la soja sube, muchos festejan, pero es parte del problema. ¿Qué pensás de esta entrada de dólares?

Es mentira que la Argentina produce alimentos para 400 millones de personas. El país produce commodities agroindustriales donde antes producía alimentos y donde había montes nativos que eran alimento para muchas comunidades, pero además, eran alimento para los cursos de agua y los ciclos naturales. Ese circuito se rompió cuando nos transformaron en agroindustriales y extractivistas dependientes de químicos.

-Cuando nos dicen que este modelo agroindustrial no tiene nada que ver con la transformación de los modos de enfermar y de morir desde la década del 90 es mentira. Cuando dicen que la agroindustria saca adelante la economía del país ¿pusieron en esa ecuación económica lo que significaron los costos de la salud de las personas que se enfermaron o murieron por tener que respirar, beber o comer este tipo de tóxicos sin ningún tipo de advertencia? ¿Y los costos de las familias que tuvieron que alterar sus vidas, e incluso sus economías, para poder hacer frente al tratamiento viajando de provincia? Esas ecuaciones que nos pretenden imponer son sesgadas y son falsas.

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