Hay balnearios que se vuelven famosos por sus discotecas y otros por su exclusividad, pero Las Toninas eligió un camino diferente: ser el refugio perfecto para las familias que buscan tranquilidad sin renunciar a la diversión. Este pequeño paraíso del Partido de La Costa logró crear una fórmula que funciona: playas seguras, ambiente relajado y atracciones únicas que no encontrás en otros lados. Para quienes planean conocer este rincón especial de la costa bonaerense, conseguir pasajes a Las Toninas puede ser el primer paso hacia vacaciones que combinan descanso y aventura en dosis perfectas.

Las Toninas tiene algo especial que la distingue del resto. Quizás sea esa tranquilidad que se respira apenas llegás, o el hecho de que acá no hay que disputar un lugar en la arena con miles de personas.

las toninas

El balneario que eligió ser familiar

Las Toninas se ganó el apodo de destino familiar por varios motivos concretos. Sus playas tienen una característica única: dependiendo de la marea, su amplitud varía entre los 100 y 150 metros de ancho, con aguas tranquilas, cálidas y de poca profundidad. El suave oleaje las convierte en el lugar ideal para que los chicos se diviertan sin que los padres vivan preocupados.

La localidad está ubicada a 337 kilómetros de Buenos Aires, en el Cabo San Antonio – el punto más al este y norte de la costa argentina. Este dato no es menor: esa posición geográfica especial le da características climáticas particulares que mantienen las aguas más templadas que en otros balnearios.

El laberinto más grande del país

Si hay algo que pone a Las Toninas en el mapa turístico argentino es su famoso Laberinto. Con 6.400 metros cuadrados, es el más grande de la República Argentina y uno de los mayores de Sudamérica.

El juego tiene 5 entradas, pero solo una te lleva al mirador central que es el objetivo principal para completar el recorrido. Durante el trayecto te vas a encontrar con 12 caminos sin salida y 5 que te hacen retroceder, obligándote a buscar nuevas rutas. Puede llevarte fácilmente una hora resolverlo, pero ahí está la gracia.

El predio del Laberinto tiene un Vía Crucis lumínico, una Gruta de San Cayetano, distintas capillas, sector gastronómico y hasta una radio FM propia (100.9 Radio Laberinto). En Semana Santa se realiza un Vía Crucis viviente con más de 100 vecinos representando los momentos bíblicos.

Historia de pioneros checos

La historia fundacional de Las Toninas tiene tintes novelescos. El 20 de febrero de 1960 – fecha considerada como el día fundacional – Alois Stoklasek, un checoslovaco que había llegado a Argentina en 1928, decidió asentarse en estos terrenos junto a su esposa Teresa Hudoba.

Stoklasek ya tenía experiencia costera: se había radicado en Mar de Ajó en 1936. Cuando llegó a Las Toninas había solo dos familias: la suya y la familia Farías, oriundos de General Conesa. Entre ambas se encargaron de abrir las primeras calles de lo que hoy es la localidad.

El nombre proviene de las toninas, que son delfines pequeños que habitaban el oleaje costero y que se podían avistar desde la costa a principios del siglo XX. Aunque hoy es menos frecuente verlas, aún es posible encontrar estos mamíferos marinos en las aguas de la zona.

Naufragio que se convirtió en atracción

Las Toninas tiene la particularidad de convivir con un naufragio histórico que se convirtió en atractivo turístico. El famoso «Barco Inglés», originalmente llamado «Her Royal Highness» fue construido en Quebec, Canadá, y encalló en 1883 a 13 kilómetros del Cabo San Antonio. Sus cuadernas emergen cuando baja la marea, creando un paisaje único entre Las Toninas y San Clemente del Tuyú.

Este naufragio no solo añade misterio al lugar, sino que creó un escenario marino que atrae peces, convirtiendo la zona en un buen lugar para la pesca deportiva.

Variedad de alojamiento y servicios

Las Toninas ofrece opciones para todos los bolsillos. Cuenta con cuatro campings principales: Costa Chica (con cabañas y rodantes), La Familia, Autocamping Las Toninas y El Molino (que tiene 14 cabañas alpinas). Todos están estratégicamente ubicados cerca de la Ruta 11 o de la terminal de ómnibus.

La localidad mantiene ese aire pueblerino que muchos buscan: calles de arena, pocos vehículos circulando y abundante vegetación. No hay edificios en altura que rompan el horizonte, y la avenida costanera bordea naturalmente el médano que separa la playa del área urbana.

Conexión con otros atractivos

Las Toninas funciona como base para explorar la zona. A menos de 20 kilómetros está San Clemente del Tuyú, donde se encuentran las Termas Marinas y Mundo Marino, el oceanario más grande de Sudamérica. Hacia el sur, Santa Teresita ofrece mayor vida nocturna para los jóvenes que buscan más movimiento.

La cercanía permite hacer el «tour costero»: desayunar en Las Toninas, almorzar en San Clemente y cenar en Santa Teresita, todo el mismo día. Los colectivos urbanos conectan perfectamente estos destinos.

La magia de lo simple

Al final del día, lo que hace especial a Las Toninas es esa combinación de tranquilidad y diversión moderada. Es el lugar donde podés leer un libro en la playa sin que te molesten, donde los chicos pueden andar en bici por calles de arena y donde una tarde en el Laberinto se convierte en aventura familiar.

No busques acá la sofisticación de Pinamar ni la movida nocturna de Mar del Plata. Las Toninas ofrece algo cada vez más difícil de encontrar: la posibilidad de desconectar realmente, de vivir a ritmo de pueblo costero y de crear esos recuerdos familiares que después duran toda la vida.

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