Con una masiva participación y una amplia representación federal, el Encuentro Regional en Concepción del Uruguay profundizó el debate sobre el vínculo del peronismo con el sector agroindustrial, las economías regionales y las propuestas necesarias para construir una alternativa de gobierno con desarrollo, producción e inclusión social.
Encuentro Regional en Concepción del Uruguay con más de 40 intendentes de distintas provincias, legisladores nacionales y provinciales, funcionarios, dirigentes políticos, representantes del sector productivo, universidades y organizaciones sociales.

Indica Diario Ámbito que más de 1.600 asistentes participaron este lunes en el Encuentro Regional «El Peronismo Debate para ser Alternativa Nacional», realizado en el Salón Malvinas Argentinas del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay. Del encuentro formaron parte más de 40 intendentes de distintas provincias, legisladores nacionales y provinciales, funcionarios, dirigentes políticos, representantes del sector productivo, universidades y organizaciones sociales.
La jornada ratificó el camino iniciado el pasado 1° de mayo en Parque Norte bajo la consigna de priorizar las ideas y las propuestas por sobre las discusiones centradas en candidaturas, con el objetivo de construir una alternativa nacional desde una mirada federal, productiva y con capacidad de representar la diversidad de la Argentina.
En ese marco, uno de los principales resultados del encuentro fue la elaboración de un documento base denominado «Programa Federal por la Competitividad Agropecuaria», orientado a impulsar una agenda integral para el desarrollo del sector agroindustrial argentino. La propuesta plantea la necesidad de revisar los factores que afectan la competitividad de la producción, avanzar en mejoras de infraestructura logística, promover la innovación y el desarrollo tecnológico, debatir una nueva ley de semillas y una ley de riego, así como fortalecer las cadenas de valor vinculadas al agro y las economías regionales.
En ese sentido, el escrito propone dejar atrás las miradas que conciben al sector agroindustrial únicamente como una fuente de recursos para resolver desequilibrios coyunturales y plantea la necesidad de consolidarlo como un motor estratégico del desarrollo nacional. Asimismo, sostiene que el equilibrio fiscal debe alcanzarse potenciando el crecimiento, la inversión y las exportaciones, promoviendo una estrategia que integre campo, industria, ciencia, tecnología y trabajo para generar más producción, arraigo y oportunidades en todo el país.














