Triste caridad

N. Loza La noche se presentaba normal y hacía unos minutos había atendido al cadete de Pedidosya con los chow mein. La publicidad rotativa de la radio indicaba que eran las 20:30 horas cuando llamaron al portero. Como yo no estaba acostumbrado a invitar gente, el sonido del portero tenía la carga de lo imprevisto,… Leer más Triste caridad