Desde esta columna varias veces señalamos que había dos proyectos en la lucha del campo contra el gobierno: uno gremial y el otro político. El gremial esta dirigido a arrancarle conquistas económicas al gobierno. El político se empeña en llevar adelante una acción desgastante y debilitante del gobierno con el fin de destituirlo.

Estos dos proyectos dieron lugar a la existencia de tres grupos de activistas ruralistas: los que defienden sus cuestiones económicas particulares y la de su sector; los que están motivados por la cuestión política y un tercer grupo donde coexisten ambas motivaciones.

Por supuesto que estas divisiones no son estáticas, más bien son extremadamente dinámicas.

Por supuesto que el grupo más duro es el que sostiene el proyecto político destituyente. Porque el alma de la intencionalidad y el objetivo final, pasa por destituir al gobierno. Lisa y llanamente. Así de clarito.

El primer grupo, es decir, el que solo defiende las cuestiones económicas particulares y las económicas de su sector, fue el grupo más castigado por una dirigencia rural, que sin lugar a dudas, ha sido muy incapaz a la hora de conducir el conflicto. Lo que le ha ocasionado enormes pérdidas a sus representados, al no haber vendido el producto de su trabajo en el momento adecuado, habiendo desperdiciado varias ocasiones a lo largo del tiempo, desde que estallara el conflicto un año atrás.

Quizás esa incapacidad, es debida a la interferencia en el manejo de la cuestión económico gremial, de los sectores destituyentes que metían una cuña cada vez que existía alguna posibilidad de acuerdo entre el gobierno y el campo.

Los productores y los adherentes que solo buscan una solución económica, son los que se han ido alejando del movimiento ruralista, al olfatear la existencia de un componente político dentro de la Mesa de Enlace, con el que no participan o con el que no desean ver mezclado su reclamo.

El haber sido derrotado el proyecto de las retenciones móviles aprobado en Diputados, por el voto no positivo de Cobos, significo un fortalecimiento del proyecto destituyente y un debilitamiento de la solución al problema del campo en perjuicio de los pequeños y medianos productores. Los que se beneficiaron con esta derrota fueron los sectores mas concentrados económicamente y los más combativos políticamente. Los que realmente perdieron, es decir los representantes de la Federación Agraria, igual festejaron dando saltitos abrazados a los poderosos. Dando un espectáculo triste, lamantable y dantesco.

Para colmo que los más perjudicados por Cleto son los que cargaron sobre sus espaldas el trajín de los cortes y las movilizaciones. Pero bueno, nadie los mandó a seguir a estos dirigentes que pusieron a la Federación Agraria de furgón de cola de los poderosos, que tienen una historia de golpismo y concentración económica como los de la Sociedad Rural.

Ahora afortunadamente han aparecido dirigentes de la Federación Agraria encabezados por José Luis Livolti, que se plantean, hacer un llamado inteligente al cambio de rumbo que los salve de la desaparición.

El ariete de la Federación Agraria entrerriana y del proyecto político destituyente, el mediático Alfredo De Angeli, fogonea a las bases para derrotar políticamente al gobierno. Antes del combate sobre las rutas, arenga a su tropa de seguidores, lejos de la vista del periodismo, para luego proferir un mensaje idéntico para la ocasión de cortes de ruta. Este agitador enardecido al grito de “minga” despliega el mejor estilo de un pastor electrónico, repitiendo las frases más apreciadas por sus seguidores. Muy combativos ellos, pero de cada vez en menor número.

Si, son cada vez menos. Cada vez más ignorados por la población que luego de seguirlos durante un tiempo se fue dando cuenta de las verdaderas intenciones de estos señores. Que cada vez que consiguen algo, cambian de discurso para seguir deteriorando y debilitando al gobierno.

El último ejemplo de esto es la coparticipación de las retenciones. Esta fue una exigencia repetida hasta el cansancio en cada entrevista televisiva. Sin embargo, cuando el gobierno concede la coparticipación, se muestran enfurecidos. Ahora el mensaje fue cambiado por otro que los muestra más desnudos. Ahora dicen que ese monto coparticipado, es un “dinero sucio”, con el que el gobierno nacional piensa financiar la campaña.

La población ya sabe que estos señores, son parte de un proyecto político opositor al gobierno que montados en una puja distributiva pretenden desplazarlo del poder. Pues ahí tienen las elecciones el 28 de junio. Ahí tienen la oportunidad de derrotar al gobierno asociados a una oposición política lamentable. Así se dirimen las ideas en democracia. Ahí nos veremos las caras. Luego que el pueblo se exprese y que las urnas hablen.

Cosas vedere Sancho.

Atentamente JUANCHO MILITANTE.

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