Transcribimos un comentario de un docente de la ciudad de La Paz, que vuelve a criticar el discurso de un grupo de personas que se montó sobre el rumor de «la llegada de una villa a La Paz». Faure es coordinador de un Centro de Estudios que organiza cada dos años «Jornadas de difusión de la Historia».

«Hace casi un mes (12 de marzo) publiqué esta nota que hace alusión al pensamiento xenófobo de ciertos sectores de La Paz. Xenófobos no ya contra inmigrantes de países hermanos sino «hacia adentro», hacia compatriotas que tuvieron la desdicha de nacer en una villa de emergencia.
Pensamiento xenófobo que se montó en «un rumor» que ya se había lanzado en distintas ciudades y pueblos de nuestra provincia para generar malestar, sumándose a la campaña encubierta que ciertos medios y ciertos periodistas lanzaron, exagerando el mapa del delito.
Como docente, sabemos el daño que hacen los rumores. Lo hemos estudiado y sabemos que hay “usinas” que no descansan. Notas y comentarios “sin firmar” que tiran “pescado podrido” y generan revuelos y confusiones.
Como docente, también hemos reflexionado la problemática del conocimiento y la función de discursos ideológicos, falsos, que “aparecen” como verdaderos.
Decía entonces, que tratar de “asustar” a la ciudadanía, con golpes bajos como éstos, es deprimente y habla muy mal de aquellos que difunden la falsedad. Y agrego ahora: varios docentes y profesionales.
Regreso a leer la carta de los “Curas villeros” y vuelvo a reconocer que existen dos cristianismos: uno relacionado con los discursos del poder y otro cercano a las vivencias cotidianas de los marginados. Y es paradójico creer que ambos cristianismos, tan distintos, son lecturas actuales del mismo Evangelio.
Rescato la honrosa manifestación de lectores y comentaristas de este sitio; Adriana, Lucía, Ramón, Carlos, Juancho, militantes barriales, la misma gente del barrio Los Toldos, que salieron al cruce de los excluyentes, de los irracionales.
También están los otros, como SRT y Pachi, anónimos, que dicen y escriben estupideces, sin reflexionar un poquito, vulgarizando al igual que Canal 26 o TN, el delito, el dolor, las ansias de Justicia.
Gracias a dios (o a los dioses) que mucha gente no prestó atención a ciertos personajes mediáticos y mesiánicos que anuncian el apocalipsis. Entre 30 y 40 personas pudieron aglutinar para repudiar «la llegada de pobres a La Paz», en una ciudad de 30 mil.
Por ahí sería interesante acercarle a Clarín, estas opiniones, estas sinceras líneas, para mostrarles que también hay gente como nosotros que desde un principio denunciamos como se incuba, lentamente, el huevo de la serpiente”.

prof. Marcelo Faure

Coordinador general

Centro de Estudios Históricos Arturo Jauretche

——————————–

Para suscribirte con $ 1500/mes a LNd hace click aquí

Tendencias