Finalizó el domingo la XXII Fiesta Nacional del Mate, luego de cuatro noches de festival con la presencia de artistas locales, y de reconocimiento nacional e internacional, en el Puerto Nuevo de la ciudad de Paraná. En la ocasión se presentaron Tamvos, Proyecto Yacaré, María Silva, Pedro Aznar y Rubén Rada. Además participaron Aldo Taborda Grupo y La Tregua Urbana. Los organizadores se manifestaron muy conformes con el evento, que venían organizando desde mayo de 2010.
La última noche de festival se caracterizó por lo colorido de su puesta en escena y la calidez de los ritmos, capaces de trasladar al espectador a diversos lugares de América Latina, mientras los diferentes artistas hacían un recorrido por la música de países hermanos.
El público se acopló a la propuesta de los músicos con palmas y bailes profesionales e improvisados, coordinados muchas veces desde el escenario.
El tiempo amenazante no logró amedrentar a los concurrentes, que pudieron disfrutar del espectáculo sin problemas.
En el medio de la programación, se recordó nuevamente al cantautor recientemente fallecido, Miguel Zurdo Martínez, desde el escenario, desde donde se pudo sentir su presencia.
“El balance es altamente positivo, más allá de que esta noche se ve un poco opacada por el tiempo. Hay un buen marco de público y las tres noches anteriores fueron realmente desbordantes. Nosotros estamos más que satisfechos y agradecidos a los paranaenses que, evidentemente, están tomando como suya esta fiesta, cosa que nosotros pretendemos. Nos anima para seguir trabajando para mejorar esta fiesta, para que sea más grande, más importante todavía, ajustar detalles”, dijo a El Diario Daniel Rochi, secretario de Cultura de la Municipalidad de Paraná.
“Entendemos que la organización ha estado a la altura de este tipo de eventos. La gente ha tenido noches de lujo tanto en la programación como en la organización. Es una fiesta que ha transcurrido con alegría y con una muestra realmente increíble de arte sobre el escenario, donde hubo 20 propuestas locales más los números que son de atracción nacional e internacional”. Además remarcó el buen funcionamiento de la muestra de artesanías, el concurso de cebadores, así como de la elección de la reina y el patio de comidas.
En la noche del sábado, destinada al rubro folclore, el reconocimiento fue para Florencia Liggerini, joven de 19 años, que representaba a la localidad de General Galarza. Con una altura de 1,68 metros y medidas de 98, 62, 98, fue elegida como la sucesora de Gala Calderón, coronada en la edición 2010 de la Fiesta y de ahora en más representará a Paraná en numerosos eventos, desfiles y promociones turísticas de la ciudad, como la Reina Nacional del Mate.
El domingo, el festival se despidió con el reconocimiento a los mejores cebadores de mate, quienes resultaron elegidos de entre decenas de personas que concursaron durante las cuatro noches que duró la fiesta.
Los ganadores del Concurso fueron dos jóvenes: Darío Godetich, quien obtuvo el primer lugar y Yamila Toledo, con una mención especial. Antes de recibir su premio hablaban con El Diario. “Participé por dos amigos, me insistían tanto que entré. No esperaba esto, pero estoy muy contento”, decía Darío, que participó el domingo.
Por su parte, Toledo manifestaba: “Me incentivaron y me anoté. No sé si tengo fama de buena cebadora, pero lo intenté y me fue bien”. Esa noche fueron reconocidos por su habilidad en el arte de conservar el mate con buen sabor a lo largo de varias cebadas.
Por el escenario Luis Pacha Rodríguez, pasaron los artistas programados. Tamvos; Proyecto Yacaré; María Silva, que invitó a subir a la bandoneonista del día anterior, Mónica Gutiérrez; y Rubén Rada . También lo hicieron Aldo Taborda Grupo y La Tregua Urbana, ganadores del Certamen Pre Mate.
Hacia el final de la noche, subió al escenario Pedro Aznar, con sus músicos, quienes en el lapso de una hora, realizaron un recorrido por su repertorio.
“Hay canciones que fueron surgiendo a pedido de muchos de ustedes, que me escribieron y me preguntaban dónde podían volver a escuchar algunas canciones de un show unipersonal que hice, y ahí me dieron ganas de sacar un disco que tuviera todas las canciones que fueran inéditas en el repertorio y quiero mostrarles dos de esas canciones, una de ellas es de un autor nuestro emblemático, el Cuchi Leguizamón, una canción que compara la belleza de la mujer de Tucumán con la belleza de la zamba”, decía en el escenario a su público y minutos después se despedía de la capital entrerriana.
El proyecto de perdurar
Hacía 25 años que el Negro Rada no estaba en Paraná. Luego de agradecer por haber sido invitado después de tanto tiempo, comenzó uno de los mejores espectáculos del festival. Con tres congas y un micrófono, inundaba el espacio de sonidos típicamente uruguayos como los de los tambores del candombe o los coros de la murga.
Ante la pregunta de por qué pasaron tantos años antes de su regreso, Rubén Rada, luego de su show bromeaba: “Se ve que mis éxitos pasaron por acá y nadie se dio cuenta. Pero estuve acá hace poco, cuatro, cinco años, tocando en un teatro muy chiquito. Pero que no toco acá desde el 83, 84, 85, cuando vine al Anfiteatro que estaba lleno, fue muy lindo. Es mucha alegría venir hoy después de tanto tiempo”, decía.
“La gente me recibió muy bien, estaba súper contenta, se divirtió mucho. Yo lo que hago es tratar de que la gente la pase bien y que mañana, si tiene que ir a laburar, vaya a laburar tranquilo, feliz. Mi obligación es darles alegría, música y diversión”, comentaba.
En el escenario presentó a dos de sus hijos, que tocaron con él esa noche. “Está mis hijos Matías y Lucila. Ella grabó un disco hermoso, que ojalá suene acá en la Argentina. Después tengo una hija de 20 años Julieta Rada, también está cantando. Me salieron todos músicos, nos divertimos mucho en casa”, explicaba.
En cuanto a su música definía: “Estoy influenciado por todos, afané de todos lados. De Charly Parker hasta Milton Nascimento, Gilberto Gil… Yo escucho música folclore, escucho Cafrune, conozco música clásica: Vivaldi, Bach: el tango de Troilo, Julio Sosa, Gardel. Cuando escuché a The Beatles, me hice compositor. En esa época los jóvenes, no sabíamos qué queríamos, y cuando aparecen The Beatles con ‘Love, love me do, you know I love you’ –canta– ahí se me ocurrió; porque hacía imitaciones, cantaba covers. Cuando aparecieron The Beatles, empecé a tocar candombe beatles, candombe pero con guitarras y bajos”, explicaba.
Su relación con los otros músicos uruguayos es buena. “En Uruguay todos los músicos somos muy amigos y nos divertimos mucho y nos respetamos muchísimos”, decía y menciona a No Te Va a Gustar como sus hermanos.
Rada se define como “un negro loco, terrible loco”, pero además, en el fondo como una persona triste. “Mi mujer me descubrió que en las Flores de Bach soy un tipo que le gusta que la gente se divierta pero en el fondo soy una persona triste. Pasé muchas cosas de chico, sufrí mucho y siempre me preocupan las cosas que le pasan al pueblo. Siempre estoy alegre para todo el mundo, pero los que me conocen, mi familia, saben que soy un tipo que lloro por cualquier cosa”, confesaba.
Cuando se le consultaba por sus proyectos, respondía: “perdurar”. Eso decía y lo está logrando. Muy pronto saldrá “un disco que se llama Confidence, y que es un disco de jazz latino, instrumental; con ocho músicos. Después supongo que sale otro que se llama Amoroso Pop, un disco de pop que voy a grabar. Además, a fin de año voy a grabar otro en Uruguay, que después saldrá acá; un disco doble de candombe, porque se lo debo al Uruguay. Tengo 54 candombes compuestos y voy a grabar 30, así que ese disco me lleva como siete u ocho meses”.
Antes de partir, se despedía enérgico como siempre y aconseja a los paranaenses no dejar pasar tanto tiempo para invitarlo: “No esperen tanto, el color negro es muy importante”.
(La Nota digital)













