“El Inmobiliario Rural es uno de los impuestos que mejor garantiza la justicia tributaria”, asestó el ministro de la Producción, Roberto Schunk, tras conocerse que el 9 de abril Federación Agraria realizará un tractorazo frente a Casa de Gobierno.
Al respecto, el funcionario apuntó que “en 2004 el tributo explicaba el 12,6 por ciento de la recaudación de origen provincial y en 2011 sólo representó el 8,6 por ciento”. En esa línea, cargó contra los dirigentes que “quieren defender a los grandes propietarios, como hicieron en 2009, donde los entrerrianos perdieron millones de pesos para favorecer un grupo de 2.860 dueños de 3.100.000 hectáreas”.
“En aquel momento fue el Ejecutivo provincial el que defendió a los 49.000 pequeños propietarios, eximiendo o reduciendo el impuesto a pagar”, señaló el ministro. Y recordó además que Entre Ríos no cobra Ingresos Brutos a la producción agropecuaria, como sí lo hacen otras provincias.
Schunk defendió la actualización del Inmobiliario Rural, y graficó: “Un pequeño productor de 100 hectáreas estará abonando 12 pesos por hectárea por mes, lo que no es para nada descabellado y resulta coherente con los rendimientos económicos actuales”.
Para el funcionario, “este impuesto ha perdido peso en la recaudación total de la provincia, por lo que es imprescindible un ajuste, como lo marca la ley”. Incluso sostuvo que “el gobierno solamente está cumpliendo con el artículo 79 de la Constitución, que exige tributos progresivos”.
“El Inmobiliario Rural viene atrasado desde hace años y era imprescindible un ajuste, el cual recae fundamentalmente en los grandes propietarios”, insistió. Paso seguido, señaló que el campo ha tenido niveles record de rentabilidad en los últimos años.
“Esta situación se refleja en diversos indicadores: la morosidad bancaria de los productores, que era del 34 por ciento en 2001, bajó al 3,4 por ciento en la actualidad; la reducción en la cantidad de hectáreas hipotecadas, las cuales disminuyeron de 14 millones a menos 4 millones hoy día; el crecimiento en el número de empresas y empleo formales del sector desde 2003, que ha sido del 32 por ciento y 16 por ciento respectivamente; el incremento del uso de fertilizantes y productos sanitarios, que prácticamente se duplicaron desde 2003, y el aumento exponencial en el valor de los campos, cuyos precios crecieron más del 100 por ciento desde 2002”, detalló.
(La Nota digital)














