La Delegación Regional Concordia de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia informó que todavía las fuerzas de seguridad no han localizado a Héctor Edmundo Maquieira. Es testigo clave en la desaparición de Julio Solaga. Están por vencer los plazos para que se presente a declarar.
El Tribunal Oral Federal de Paraná citó para el pasado 31 de mayo al marino retirado Ingeniero Héctor Edmundo Maquieira a declarar, ya que su testimonio podría aportar información relevante sobre lo que sucedió con la desaparición del concordiense Julio Solaga durante la última dictadura cívico-militar. Maquieira residió durante mucho tiempo en Concordia, y pese a no vivir más en la ciudad ha vuelto a visitar la ciudad en distintas oportunidades.
«Llamativamente las fuerzas de seguridad a cargo de las citaciones nunca dieron con su paradero», expresó el Delegado de Derechos Humanos, Profesor Rubén Bonelli. «Lo llamativo», explicó el funcionario, «es que con sólo ingresar su nombre en Google se puede acceder a mucha información sobre él, es decir, no se está escondiendo».
Así, Bonelli explicó que al buscar información sobre Maquieira en internet, se puede leer una carta de lectores que el ex-marino envió al diario El Heraldo en el año 2010. En aquella oportunidad, en la que estuvo en Concordia, se encontró con problemas en la organización del tránsito y los espacios destinados a los discapacitados, por lo que se sintió discriminado y lo hizo saber públicamente a través del vespertino concordiense.
Pero además, y también con sólo ingresar su nombre en Internet, se puede corroborar que durante los meses de septiembre a diciembre del 2011, ya retirado de la Marina, el Ingeniero fue contratado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto para realizar tareas de mantenimiento y colocación de aires acondicionados (Proyecto ARG 05 023, contrato 0027C2011, desde el 01/09/2011 al 31/12/2011).
«Esto es información pública y que está disponible en Internet para consulta de cualquier ciudadano, y que se encuentra en unos pocos minutos», recalcó Bonelli. «Si cualquiera puede acceder a esta información, los responsables de citarlo a declarar deberían poder localizarlo más fehacientemente». En este sentido, el Delegado concordiense de Derechos Humanos destacó que «la querella trabajó afanosamente para dar con el testigo» pero se lamentó «que las fuerzas de seguridad, que son las responsables de citar a los testigos, aparentemente no lo encuentran cuando no quieren».
(La Nota digital)














