En Entre Ríos se aplican 13 millones de litros de agroquímicos

En Oro Verde, el mal uso de agroquímicos está en el centro del debate. Vecinos de la zona del Triangular se quejaron, algunos con afecciones respiratorias, por fumigaciones que se realizaron en campos cercanos a sus viviendas. Un ingeniero indicó que en la provincia se aplican 13 millones de litros de plaguicida y planteó que debería apuntarse a los controles. Asimismo, distintas voces se pronunciaron en contra de las zonas de exclusión.

La ingeniera agrónoma Cina Sitera explicó que “todo lo que sean biocidas, matan vida. Son plaguicidas, insecticidas, herbicidas, fungicidas. Afectan al ambiente y a las personas”. A su vez, mencionó que “hace unos años decían que no había suficientes informes médicos y hoy el mundo está lleno de estudios específicos, que determinan que enferman a las personas”.

Carlos Toledo, secretario de Extensión de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, a su turno, planteó: “Hay dos millones de hectáreas de agricultura extensiva en Entre Ríos, y en este momento hay 13 millones de litros de plaguicida que se están aplicando en la provincia. Ese es un dato objetivo de la realidad”.

En ese punto, el ingeniero discrepó con las posiciones que plantean que “esto no podría existir”, y sostuvo que “mientras tanto, desde un organismo de educación oficial, tenemos que tratar que esa cantidad de agroquímicos que se están aplicando, se apliquen adecuadamente y no provoquen ningún daño”.

La abogada Delma Abete apuntó, por su parte, que la ley vigente “es antigua” y por este motivo “ha tenido un montón de reglamentaciones que la transformó en la ley que sirve hasta ahora”. Al respecto aseguró que “no es una ley que esté en desuso, no pueda aplicarse ni que sirva para nada”.

No obstante precisó que “la idea de una nueva ley surge por la necesidad social de la proteger no solo al hombre sino también al contexto y el ambiente”. Por esto, consideró que “no sirven las zonas de exclusión, que son para nosotros” y no para los animales, y se pronunció a favor de que haya “un tiempo prudencial de análisis”.

Igualmente, la letrada aseguró: “Nadie está mirando la normativa, que no la tenemos de hoy, sino desde el ’94. Ese año tuvimos la reforma constitucional, se estableció el artículo 41 que habla de la protección del ambiente y de que el Estado debe garantizar el uso regular de la propiedad”.

Asimismo, la letrada magíster en Derechos Ambiental hizo mención al expediente 54212 de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) que señala que “se ha comprobado que existe riesgo potencial de transporte de glifosato y el metabolismo ampa a las aguas subterráneas y superficiales, aumentado por el uso de fertilizantes fosfatados”.

Por último, el senador provincial Oscar Rubén Arlettaz indicó que “la diferencia entre el veneno y el remedio es la dosis”. En ese orden resaltó: “Como veterinario usé un montón de veces arsénico o estricnina en animales en dosis adecuadas. Si uso más lo mato, si uso menos no actúa”.

Fuente: Canal Once

(La Nota digital)