“No es acertado llevar al Tribunal de Cuentas a una persona que ocupa un cargo político”

El abogado constitucionalista y ex fiscal de Estado, Jorge Campos, indicó que “no es acertado llevar al Tribunal de Cuentas a una persona que ocupa un cargo político, como el que ocupa Guillermo Smaldone, quien es el ministro de Trabajo de la provincia”.

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“El problema no sólo recae sobre la designación, sino también en el desinterés de la adecuada organización institucional la reforma de la Constitución Provincial que se realizó en el año 2008, porque hasta el día de hoy no se dictaron las leyes que normaticen ese texto y por lo cual estaríamos ante una inconstitucionalidad por omisión”, argumentó.

En declaraciones al programa A quien corresponda (Radio De la Plaza), Campos indicó además que “hay problemas vinculados a la Fiscalía de Estado y a otros organismos que prevé el mismo texto constitucional. La misma Constitución preveía un texto para las leyes, donde se habilitaba al Ejecutivo para que reglamentara esas normas y tampoco se hizo, por eso llegamos a una situación como esta donde un texto constitucional, que estaba basado en una serie de vacíos hace un total desinterés por la efectiva normalización de la Carta Magna”.

“La idea establecida por el concurso es operativa, cómo se hará será cuestión de reglamentación. Ese concurso que está establecido para otras disposiciones como es la recatergorización de personal establece un obstáculo que es lo que va a dar sustento a la impugnación, que es el meollo de la inconstitucionalidad”, explicó.

En esa línea, añadió: “El Ejecutivo pudo haber tenido una salida de la designación sin estabilidad hasta que se haga el concurso y en el ínterin establecer las pautas reglamentarias para dar el mandato de los convencionales. Igualmente, esto no tiene nada que ver con las cualidades personales de Smaldone, es otra la cuestión”, aclaró y al mismo tiempo agregó: “Aunque debo decir que no me parece acertado llevar a un Tribunal de Cuentas, que es un organismo de control, a una persona que ocupa un cargo político”.

“El Tribunal de Cuentas es uno de los mecanismos de control que tiene la administración y en su momento tuvo mucho prestigio. Hubo muchas facultades del organismo cuando surgió todo el tema de las cajas de alimentos donde hubo un allanamiento en el lugar, a través de eso le restaron facultades y yo intenté con un proyecto rearmar algunas cuestiones, pero cuando se citó a los miembros del Tribunal no hubo interés en el mismo”, recordó.

Finalmente, señaló: “Lo que me preocupa es el objetivo que tuvo la convención de 2008 era atraer y modernizar el texto, pero todo eso quedó en un modo declarativo y nada reglamentado”.

(La Nota digital)

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